jueves, 6 de agosto de 2020

La Guerra Polaco Sovietica III

Si anteriormente habiamos visto como los polacos comenzaban la guerra de buena forma pero se les iba todo al traste, hoy vamos a ver como los rusos dominan la contienda poniendo en apuros a los polacos amenazando con comerse el pais en el verano de 1920

La Guerra Polaco Sovietica

Estrella Roja. El ataque ruso

La toma de Kiev había sido un punto muy positivo para los rusos, no solo era algo muy importante de cara a intentar acabar la guerra civil en la que estaban, sino que habían conseguido dar un golpe moral a los polacos, pero aún quedaba lo más importante, la conquista de Polonia.

Para comandar estos movimientos, se nombró como responsable a Mikhail Nikolayevich Tukhachevsky. Al contrario que algunos de los héroes de la revolución, era de noble cuna, nacido en una familia de la región de Penza, que decían descender de un soldado de Flandes que se había casado con una mujer turca que sirvió al zar. Sea como fuere, se le dio una buena educación, y a pesar de ser parte de la nobleza, su padre era un ateo convencido, y así educo a su hijo, y su interés en la cultura hizo que admirara a Napoleón como ejemplo de gobernante y general. Enrolado como Sargento en el ejército zarista durante la I Guerra Mundial, fue hecho prisionero en la batalla de Lomza, en Polonia, y se le mando al campo de prisioneros de Ingolstadt, en Baviera, donde coincidirá con un tal De Gaulle.

Mikhail Tukhachevsky

A su vuelta a Moscú, se une en abril de 1918 al partido Bolchevique, pero su origen aristocrático hace que sus compañeros no le tengan mucha estima. Es destinado al Volga, donde tras la muerte de su comandante, Muravyov, se hace cargo del I ejército rojo. Sin embargo su gran éxito será con la conquista de Siberia a los rusos blancos de Kolchack en menos de un año. Su idea de que el ejercito rojo formado por proletarios podía conquistar el mundo hace que sea transferido posteriormente al Cáucaso a finales de 1919 y designado para la tarea de coordinar la conquista de Polonia en 1920.

Tukhachevsky se instalará en Smolensk, y ordenara un ataque contra Berezina, esta región, era importante al ser un nudo ferroviario que comunicaba el frente central y sur de la invasión a Polonia. El 15 de mayo las tropas rusas cruzaran el río Dvina, pero el ataque será totalmente infructuoso y deberán de retirarse. Curiosamente, a pesar de todo, el periódico Pravda diría que la ciudad de Borisov no cayo en manos rusas. Si tuvo una consecuencia en las filas polacas, los hombres de Sosnkowski se retirara a Vilna para reforzar la defensa de la ciudad.

Se decidió entonces posponer el ataque, lo que no significo que la propaganda soviética siguiera funcionando a toda marcha, slogans como “esto es una marcha desde la tierra hacia el cielo” eran frecuentes, se llamaba a la guerra, pero se ponía un énfasis total en que no se cayera en el patriotismo, la revolución era internacional y el deber de Rusia exportarla, por eso debía evitarse el chovinismo al máximo decía Lenin. Tal fue así, que hasta Trostky censuro un artículo en el periódico del ejército, Voyennoye Delo, Asuntos Militares, donde apelaba a eliminar el jesuismo de los Lyakhs, un termino peyorativo de para los polacos. Trostky alegaba que el articulo era demasiado patriota. Se abogaba por el uso de términos como guerra contra la Polonia blanca, liberación. Se trataba de que no se viera como una agresión el ataque ruso, incluso Trostky, el 30 de abril había escrito un memorándum de 16 puntos sobre Polonia y su guerra, en el punto 11 dejaba claro que Polonia no debe ser tratada como un asunto similar al de la asimilación de nuevo territorio, sino como si el problema fuera el de una provincia mas de Rusia.

Sería el propio Trostky el que firmaría la propaganda para llamar al alistamiento en el Ejército Rojo: “Se necesitan Voluntarios. ¡Tú, hombre joven del proletariado, campesinos conscientes!. Todos vosotros hombres inteligentes y honorables. Oficiales rusos que entienden que el Ejército Rojo está salvando la libertad e independencia de la nación rusa. El frente oeste os está llamando



¡Cada golpe del martillo es un golpe contra el enemigo!

La propaganda no obstante no solo venia desde Rusia, en Polonia, los miembros del partido comunista mostraban las bondades de la nueva Rusia, y de como se estaba creando una sociedad mejor de la que debían de participar. Todo parecía ya hecho para los rusos, sin embargo, había una figura que dudaba del éxito de la empresa o de que si se lograba conquistar Polonia fuera un asunto fácil de manejar. La voz discordante era el comisario para las naciones, Stalin. El tenia dudas sobre la organización de la logística del ejército y la organización de este, además, le sugería a Lenin que Polonia no debía ser integrada dentro de Rusia, y dejarla integrada en una serie de estados confederados bolcheviques, lo que es más que nada un eufemismo de estados satélite. Sin embargo Lenin decidió más seguir las tesis de Trostky sobre el ataque y desoír a Stalin, y es que uno de los más confiados en la victoria.

En junio llegara a Smolensk la división de hierro del Volga, o Kavkor del comandante Gaik Bzhishkian, alias Ghai. Nacido en Tabriz, Persia, en 1887, era hijo de un socialista armenio exiliado. Vivió en Tiflis donde fue enrolado en el ejercito zarista contra los tucos, y fue doblemente condecorado. Gracias a una estancia en Moscú por estar convaleciente, se enrolo en la guardia roja. Sin embargo fue destinado a Kazakhstan, donde acabo con los contrarrevolucionarios de manera rápida. Desde allí se cruzo medio mundo para estar preparado para la lucha con Polonia. Esta unidad era básica para Tukhachevsky y seria la que atacaría cerca de la frontera con Prusia oriental, y seria útil para cerrar el cerco sobre Varsovia. Todo estaba ya preparado para empezar.

Gaik Bzhishkian

El 2 de Julio Tukhachevsky radiara la orden de ataque, y esta también será impresa en los periódicos y en panfletos:
“¡Hacia el oeste!
Orden a las fuerzas del Frente Oeste
Nº1423    Smolensk    2 Julio
¡Soldados del Ejército Rojo!
El tiempo de atacar ha llegado
El ejército de la bandera roja y el ejército de la depredadora águila blanca se encontrarán frente al otro en combate mortal.
Sobre las cenizas del cadáver de la Polonia blanca se marchará hacia un conflicto mundial.
Nuestras bayonetas traerán la felicidad y paz y trabajo duro de la humanidad
Hacia el oeste
La hora del ataque ha comenzado
¡Hacia Vilna, Minsk y Varsovia! ¡Marchemos!”
Comandante en jefe del frente norte, Tukhachevsky,
Miembros del comité revolucionario de la guerra, Smilga, Unszlicht
Jefe del Staff, Schwarz

El 4 de julio es cuando las primeras tropas empiezan a moverse. El 9 de Julio las tropas de Ghai entraran en Swieciany, y se colocaran a tan solo 72 kilómetros de Vilna. El XVI Ejército cruzara el Berezina el 7 de julio y el III tomara Minsk el 11. En una semana, la primera línea de defensa polaca había caído. Y ahora las fuerzas de Ghai se disponen a atacar Vilna tras unos días de descanso.

La toma de Vilna fue curiosa, en Swieciany, Ghai conoció a un comunista bielorruso llamado Vasya. Este se ofreció a ir hasta Vilna y recopilar información sobre la situación de la ciudad. Infiltrándose en Lituania por los bosques, llego sin ser detectado en ningún momento por las patrullas polacas a la ciudad. Allí, pudo tranquilamente con otros simpatizantes comunistas y soldados en las calles y cafés de la ciudad. Así, recopilo información de cómo estaba defendida la ciudad. Vilna no tenía muy buenas defensas en cuanto a números, aproximadamente 2000 hombres. Para volver a las filas soviéticas, Vasya se agencio un uniforme de soldado polaco y en un transporte de la Cruz Roja Polaca se dirigió a la frontera y de allí vuelta con los hombres de Ghai.

La posición de los rusos en Swieciany estaba siendo comprometida, por lo que tenía dos opciones, atacar o retirarse, y con la información de cómo estaba Vilna, se optó por atacar. Se cruzo el rio Wilja por tres puntos, creando tres flancos de ataque a Vilna, por el suroeste, otro por el norte y otro en el este. Este tridente desoriento a los polacos que no sabían que ataque debía ser parado antes. El general polaco Barszczuk decidió retirarse antes de ser embolsado. Vilna es capturada el 14 de Julio.

Así es como acaban las ideas de los terratenientes

Curiosamente, la ciudad es dada a los lituanos, un gesto diplomático hacia los países bálticos que estaban temerosos de que una vez caída Polonia ellos fueran los siguientes. La caída de Vilna significaba que la segunda línea de defensa había caído y lo peor de una manera rápida. Esto provoca movimientos, los hombres del General Sikorski se moverán hacia el canal del Oginski, y el grupo de reserva de Bialystok se moverán hacia el río Niemen y el río Szczara. Se reforzó con más hombres la fortaleza de Grodno, que era ahora el punto fuerte más al este de Polonia.

Grodno era una ciudad clave, tenía un nudo ferroviario importante y útil para la logística rusa. Pero si Vilna fue una toma fácil, está ya tomo más esfuerzos. Durante una semana los polacos resistieron los ataques rusos, y algunos comandantes rusos llegaron a sugerir que no se atacara más y se decidiera seguir adelante. Esta idea de seguir adelante se vio reforzada cuando los polacos pusieron en liza el 19 de julio los primeros tanques de la guerra. Los modelos Renault causaron miedo en los rusos, y es que el problema como admitiría Ghai en un principio: “Tanques, camaradas, ¿qué podemos hacer con nuestros sables si están hechos de acero? Las bayonetas no sirven, y no podemos acercarnos a ellos”. Curiosamente, a pesar de este miedo, pudieron enfrentarse a ellos. De los 30 tanques que había en Grodno, la mitad habían sido trasladados en tren y no fueron usados, y de la otra mitad, muchos tenían averías que los hacían inútiles y otros fueron atacados y desmantelados en las calles, bien por averías, falta de combustible o destruidos. Solo dos tanques lograron huir. Curiosamente Ghai diría al acabar el día que un tanque no podía hacer nada contra un jinete habilidoso. Parece mentira pero esa visión fue muy popular en muchos oficiales de los ejércitos del mundo durante dos décadas.

Grodno cayó el 23 de Julio, se hicieron unos 5000 prisioneros, y en el último día, según las cifras rusas, unos 300 ulanos polacos fueron muertos y unos 500 se ahogaron en el rio Niemen intentando escapar de los rusos, aunque la cifra parece algo exagerada para la propaganda. Los rusos alcanzaban ahora lo que era la denominada línea Curzon, los límites que las potencias occidentales habían propuesto como mínimo para Polonia. Cruzarla podía ser tomada como una provocación para Europa. Tukhachevsky no dudo, ordeno que se siguiera avanzando y que Varsovia debiera ser tomada el 12 de agosto.
Parecía que los polacos solo retrocedían, pero no era así, la defensa estaba siendo mas dura de lo esperada. Además las partidas de ulanos estaban haciendo daño otra vez como paso en la campana ucraniana. Una de esas partidas derroto a la 15 división de Kurkav en las inmediaciones del rio Niemen, en una de las pocas veces que hubo un duelo genuinamente de caballería. Los polacos salieron victoriosos y dio esperanzas que no todo estaría perdido y que podían luchar. Los rusos se acercaban ahora a la cuarta línea de defensa y esta vez ya seria mas complicado, Situada entre el rio Bug y el Narew el campo de batalla se empezaría a estrechar, tanto por la propia naturaleza del terreno, llena de pantanos y lagos como geográfica, al tener que moverse hacia el sur los ejércitos para evitar la provincia de Prusia.



Una trinchera polaca en la línea de defensa del rio Niemem

El XVI ejercito tardo una semana en tomar Łomza, cerca del paso del rio Narew, siendo tomada gracias al sabotaje interno de los comunistas de la ciudad, y el cruce del rio Bug fue parado por los polacos del general Sikorski, el III ejercito intento cruzar por el centro de la ofensiva el rio pero fue repelido por Sokolow. Mientras, el Grupo de Ghai seguía su exitoso avance a pesar de maniobrar hacia el sur, así tomaron las ciudades de Ostrołęka, y tras derrotar a la caballería del General Roja, tomaran Przasnysz, Biezun y Sierpe, quedándoles el camino libre hacia Torun
Todo estaba saliendo mal para los polacos, y lo que era peor, la moral estaba cayendo por los suelos, Piłsudki diría que la moral de las fuerzas polacas era un caleidoscopio de caos. Aunque también hubo deserciones en el Ejército rojo, en el polaco fueron más numerosas, y es que las noticias del frente podían ser malas si se expandieran sin control. Estas deserciones se debían también a la eficacia con la que la propaganda rusa había calado entre las filas polacas. Muchas de los que transmitían esas ideas de que todo estaba perdido, aun sin querer eran los heridos en los hospitales, y que al volver a las filas en el frente trasmitían la idea de que todo estaba perdido. El general Szeptycki el 2 de Julio reporto desde Minsk que el ambiente no era bueno y que dos barracones del 22 regimiento de Infantería, habían sido fusilados tras una corte marcial por agitación y amotinamiento. Se llegaron a disparar incluso a compañeros de trincheras porque habían saltado hacia tierra de nadie en dirección al Ejército Rojo cantando la internacional como paso el 26 de junio con el 29 regimiento de Infantería.

Detrás del señor polaco hay un terrateniente ruso. ¡Recuerda esto, campesino!

El problema de estas deserciones, es que muchas de ellas no eran por tener simpatía por el comunismo, algunas como la de los regimientos de Poznan o Silesia se debían mas bien a la poca disciplina, y otros como el de las tropas de montaña, los Podhalanski, simplemente querían irse a casa. Muchos soldados habían estado los cuatro años de la Gran Guerra luchando sin parar, por lo que solo querían descansar, y visto que la guerra con Rusia parecía perdida con más motivo. Las retiradas, que eran descritas como un infierno, solo ayudaban a que bajara más la moral y aumentaran las deserciones.
La velocidad del avance militar ruso era la misma que el avance político en los círculos comunistas rusos para organizar el territorio polaco tras la conquista. El 23 de julio en Moscú se decidió formar el Polski rewolucyjny komitet tymczasowy o el Comité provisional revolucionario polaco, o el llamado Polrevkom, con Julian Marchlewski al mando. El carácter de provisional según el propio comité era porque su se transferiría sus poderes al proletariado polaco una vez liberado. En cada ciudad tomada por los bolcheviques se constituía un comité. El 30 de Julio en Białystok se instalarían los cuarteles generales. Desde allí se hará una declaración sobre sus intenciones
“En los territorios polacos libres del yugo del capital, el Comité Provisional Revolucionario polaco, compuesto por los camaradas Julian Marchlewski, Feliks Dzierzynski, Feliks Kon, Edward Prochniak y Jozef Unszlicht ha sido establecido. El comité provisional ha tomado la administración en sus manos, y se ha impuesto la tarea, pendientes de la formación en Polonia de un gobierno de campesinos y obreros, que constituya las bases de la futura Republica Socialista Soviética de Polonia.
Para tal fin, el Comité provisional
a)      Abole el anterior gobierno de la burguesía
b)      Promueve los comités en fábricas y granjas
c)      Creando los comités revolucionarios municipales
d)      Declarando todas las fábricas, tierras y bosques propiedad nacional y administrados por comités municipales y rurales de trabajadores
e)      Garantizar la inviolabilidad de los derechos de los campesinos
f)        Creando órganos para la seguridad suministro y control de la economía
g)      Asegurar la integridad de todos los ciudadanos que sean leales para cumplir las disposiciones y ordenes de las autoridades revolucionarias.”

De las figuras que constituían este comité, es llamativa la de Dzierzynski, se trataba de un polaco nacido en las cercanías de Vilna. Expulsado de la escuela por hablar polaco, siempre fue de un carácter antisocial. Se unió a las filas del Partido Social demócrata polaco y se convirtió en un agitador. Llego a ser cabeza importante del socialismo polaco junto a Rosa Luxemburgo. No tardo en pasar más tiempo en la cárcel que en libertad, incluso fue exiliado a Siberia, y fue en la cárcel donde conoció a su mujer. No solo era un agitador, culturalmente era inquieto, le gustaba tocar el violín recitando versos del poeta Adam Miezkiewicz. Pero lo que le hacía inquietante era que fue el ideólogo del método para limpiar a posibles disidentes y opositores de los bolcheviques, es decir, las famosas chekas. Su imponente figura, de casi dos metros, más el hecho de estar desdentado, según el mismo porque se daba contra los barrotes de la cárcel donde estaba porque los guardias violaban a su mujer y no podía impedirlo, le daban una imagen de crueldad, pero además, el hecho de que nunca se inmutara cuando sus víctimas gritaban durante las torturas le hicieron valedor del mote de Corazón de hierro según los bolcheviques, aunque sus enemigos le llamaban el Sangriento Feliks. Curiosamente Lenin le llama Feliks el de buen corazón. Pero más curioso es que él se viera como un Robespierre moderno, incorruptible y totalmente parcial.

Feliks Dzierzynski

Con este manifiesto, el Comité no solo dejaba claro que Polonia volvería a la órbita rusa, sino que sería como un estado títere, una cosa que luego sería clave para entender las resistencias que se encontraron los rusos más adelante no solo de los soldados polacos, sino de los propios civiles, pues no estaban por la labor de volver a caer bajo el mandato de otro país nuevamente, y menos aún de los rusos. Curiosamente, Stalin ya había advertido de esto.

Pero también había acción en el sur, en la zona de Galitzia, también se estaban disputando combates, aunque eran leves y la invasión rusa no se había producido aún. Lo que si se hizo fue la declaración del Polrekom, que creo la Republica Socialista Soviética de Galitzia o Galitzia radziecka Republika Socjalistyczna. Sin embargo, solo fue un experimento que no paso del ámbito rural, ya que Lwów y Borysław-Drohobych, las zonas más urbanizadas de la región. Curiosamente, el Galrevkom como se denominó al organismo encargado de la zona, declaro el polaco y el yiddish como lenguas oficiales.

Movimientos de los ejércitos en Julio de 1920

Y si en el bando ruso las ideas son claras, en el bando polaco la invasión rusa había provocado un caos político. Si en mayo todo era un camino de rosas, con la mayor preocupación de cómo se realizaría la reforma agraria pues se veían a las fuerzas soviéticas como ya vencidas, ahora era todo un caos. Cuando todo empezó, el periódico conservador, Rzeczpospolita, llamaba a crear un gobierno de unidad. El 23 de junio se le encarga a Władysław Grabski formar gobierno, y cuatro días propone crear el Rada Obrony Panstwa, o Concilio para la Defensa del Estado, con miembros del parlamento, consejo de estado y alto mando militar. Esta quedo constituida  el 1 de Julio. Al mando estaba Piłsudki.

Władysław Grabski

El comité fue una jaula de grillos, Piłsudki estuvo a punto de dimitir, y varios de sus miembros lo hicieron, el problema de este comité es que en su parte política estaba compuesta con todos los partidos de la cámara, y se buscaba por parte de los partidos de la izquierda el intentar imponer su agenda, mientras que los conservadores solo querían el esfuerzo de las clases populares sin que nada cambiara y sin dar nada a cambio por ello. No obstante, milagrosamente el comité logro sobrevivir hasta el fin de la guerra.

Por si fuera poco, aparte de la invasión rusa, vieron como el plebiscito en Prusia del Este, daba un resultado negativo a unirse a Polonia, por lo que seguía siendo Alemania, también el tribunal de arbitraje internacional en Paris repartía el territorio de Techen entre Checoeslovaquia y Polonia, dando la parte más industrializada a los checoeslovacos, dejando a 130.000 polacos al otro lado de la frontera. El golpe era duro, porque Polonia reclamaba esa región en base a su historia y porque además era una zona industrializada y de importantes recursos naturales. 

Pero con todos los golpes recibidos por Polonia, ninguno sería tan duro como el ver que sus aliados internacionales no se querían involucrar en la situación. Francia hacia declaraciones, pero no pasaban mas allá de un simplemente alzamiento de voz sin consecuencias, pero quien más se involucró para no hacer nada fue el gobierno del premier ingles Lloyd. El presidente inglés, en una reunión con el ministro de exteriores polaco Grabski en Spa, en Bélgica, dejaba claro que Polonia debía pactar una paz con Rusia, y ceder ciertos territorios.

El problema que se encontraba Lloyd es que su país no tenía ni los medios ni las fuerzas para ayudar económicamente y militarmente a Polonia, y además era una crisis diferente a la que se encontró anteriormente a cualquier otra, esta vez los implicados no tenían una frontera definida. Por eso la propuesta de Lloyd a Grabski era dejar a arbitraje internacional el destino de los territorios de Vilna, Dánzig y Galitzia. Por supuesto el ministro polaco no acepto la propuesta, retirándose de la reunión con la sensación de que Inglaterra hacia más por los rusos que por su aliado. Tampoco ayudo la declaración de Lloyd de que si Polonia podía defenderse ella sola, para que necesitaba a los ingleses.

Los ingleses sin embargo mandaron una propuesta de paz a los rusos, y les propusieron a los rusos que la frontera fuera la misma que los territorios dominaban los rusos a día 17 de Julio. Curiosamente, no dominaban la zona de Galitzia a pesar de que existía el Galrekom. La propuesta fue rechazada porque los vientos soplaban a su favor, aunque esta propuesta fue rescatada del cajón del olvido para reclamar esos territorios y la soberanía sobre Lwów en el reparto de Polonia en la conferencia de Yalta en 1945.

Polonia, el perro de la entente. Un cartel ruso bastante curioso

El panorama internacional estaba pintando mal para Polonia, además el movimiento obrero internacional estaba aceptando la propaganda del partido comunista británico del Hangs off Rusia. Esta campaña había traspasado las fronteras de la isla y había llegado a los estibadores de Hamburgo. En su manifiesto que encabezaba con el “Proletarios de todo el mundo” calaba rápido entre los simpatizantes comunistas. El manifiesto se tradujo también al francés, y se exporto rápidamente a casi todos los países de Europa, con las excepciones de España y Holanda, y aparte de Polonia, los países que sufrieron el dominio ruso, como Finlandia y los países bálticos y un país que se había librado del bolchevismo como era Hungría. Otras excepciones era los países donde los partidos comunistas no existían, como Noruega, el Vaticano y Albania.

No solo los británicos y franceses estaban preocupados por lo que podía pasar con Polonia y Rusia, los vecinos polacos también estaban atentos a lo que ocurría en la contienda. Rumania estaba interesada en lo que podía ocurrir, no solo compartía frontera con ambos países, sino que tenía un territorio en disputa con Rusia, Moldavia, y estaba en disputas con Hungría por Transilvania. El miedo rumano era que el expansionismo bolchevique les afectara y que acabara todo con un ataque de los húngaros para recuperar sus territorios.

Hungría era el país que mejor entendía a Polonia, no solo la amistad ancestral entre ambos países les unía, sino que el almirante Horthy, el regente del país, había derrotado el avance de los soviéticos de Bela Kun y su régimen de terror rojo por Hungría. Los húngaros no solo daban prioridad a los convoyes de material que procedían de la denominada vía griega, incluso llego a reclutar a una serie de voluntarios para luchar por Polonia. Sin embargo todo esfuerzo fue parado en la frontera de Checoeslovaquia y ninguna ayuda húngara o desde el sur pudo llegar a Polonia.

Checoeslovaquia es el país más contradictorio de todos los implicados. Mientras en el parlamento se condenaba el ataque ruso, su gabinete de gobierno negociaba con los rusos para tener unas buenas relaciones entre ambos países. El partido comunista checo era legal y se les dejaba participar sin problemas de la vida política. Otra situación ambigua fue la no intervención gubernamental para parar las huelgas de ferroviarios en las líneas de suministros que venían desde Grecia y Austria. Solo cuando Polonia corto el suministro de petróleo desde Lwów y la intervención de los eslovacos para controlar las huelgas y detenciones de agitadores soviéticos el gobierno de Praga permitió el paso de suministros. El 9 de agosto se hizo una declaración de no intervención y neutralidad respecto del conflicto. Al gobierno de Masaryk se le acusaría de complicidad con los rusos, no obstante era socialista, y ya había retenido en junio la vuelta del ministro exteriores polaco a Polonia durante 4 días en Praga por problemas con las vías de tren. También se rumoreo que todo esto era debido a que los checoeslovacos querían intercambiar terrenos de Rutenia por territorios polacos, espacialmente Techen, la cual había sido repartida entre polacos y checoeslovacos.

Tomas Masaryk

Alemania fue un caso curioso también en este conflicto, marcado objetivo del Ejército Rojo y Lenin. Con todos los problemas internos de Alemania, que bordeaban el caos total, solo la aparición de los Freikorps parecía que ponía las cosas en su sitio. Pero en cuestiones de política exterior se encontraba atada a la tutela de lo que dijeran los aliados. Sería el ejército, el Reichswehr, quienes tendrían más iniciativa en cuanto al conflicto. El general alemán Seeckt proponía al ministro de exteriores alemán, Maltzan que negociara con los rusos para la devolución de Poznania. Aunque no se llegó a tratar el tema, pero si se establecieron conversaciones entre alemanes y rusos.

Ludendorff también aparecería por esta situación, llegando a proponer a los ingleses una fuerza de Freikorp para ayudar a Polonia a cambio de la devolución de Poznania. Pero su propuesta fue rechazada de plano por todas las fuerzas políticas, y es que el gobierno alemán prefería conservar Silesia antes que Poznania con ayuda de las fuerzas paramilitares. De hecho, en agosto, mientras se libraba la batalla de Varsovia, los alemanes se vieron obligados a mandar a los Freikorps para conservar estos territorios.



Medalla de los Freikorps que defendieron Silesia

Cosa distinta era ya Prusia Oriental, aquí el referéndum para saber si se unían a Polonia o seguían siendo alemanes se decanto con un enorme resultado a favor de lo segundo. Lógicamente la situación de Polonia influyo, aparte de que la zona era de mayoría alemana. Sin embargo para Alemania se le presento un problema porque la evacuación de las tropas inglesas que vigilaban el referéndum se hizo a la máxima velocidad posible. Los ingleses tenían miedo de que las tropas irlandesas allí destinadas, pudieran “contaminarse” por contacto con los bolcheviques, ya que consideraban a los nacionalistas del Sinn Fein un peligro si contactaban con este tipo de ideas. Por tanto, era otro punto a favor de no mandar las tropas de Ludendorff a Polonia, se necesitaban para proteger esta provincia también.


Y para Alemania otro punto era Danzing, la ciudad había sido declarada ciudad libre según el Tratado de Versalles, a pesar de que la administración debía ser de la Sociedad de Naciones, en realidad se cedió a Polonia. Tenemos un problema, porque una ciudad alemana, quedaba bajo administración polaca y aislaba a Prusia Oriental del resto del país. Danzing era el único puerto para Polonia, y cuando los estibadores, agitados por los comunistas, se pusieron en huelga desde el 15 de julio hasta el 24 de agosto cortaron una de las vías de aprovisionamiento fundamentales para el ejército polaco. El problema de la ciudad libre de Danzing se extendería en el tiempo, no solo para Polonia y Alemania acabando como acabo como una de las causas de una guerra, sino que para Polonia se convirtió en un pozo de dinero para el presupuesto militar al querer construir un nuevo puerto en la vecina localidad de Gdynia.

La situación no pintaba nada bien para Polonia, su terreno estaba siendo fagocitado por Rusia, la cual no quería parar en ningún momento su marcha, y desoía a las potencias europeas de que llegase a la paz. Parecía que los rusos no querían parar, ya que el ejército de Ghai se encontraba a solo 10 días de Berlín, tanto había sido su éxito por su parte en la invasión, que había ya sobrepasado Varsovia en su trayectoria. No obstante, la primera semana de agosto se mostro crucial en la guerra, la toma de posiciones defensivas por los polacos para proteger su capital se mostraría como el punto decisivo de la guerra

Heroes, hacia Varsovia

jueves, 23 de julio de 2020

La Guerra Polaco Sovietica II

Seguimos hoy con la segunda parte de la serie sobre el conflicto ruso-polaco de 1920, hoy veremos la primera fase de la guerra y el primer impulso polaco y sus consecuencias

Por si quereis saber los antecedentes, venimos de aqui


La Guerra Polaco sovietica

Águila blanca. El ataque polaco.

A pesar de que el invierno de 1920 fue un invierno normal en términos climatológicos, pero en el ámbito político y militar fue bastante caliente. Para el comienzo de año, todo era planes de ataque, diplomacia y muchos castillos en el aire acerca de lo que se podía hacer y lo que podía hacer tu adversario.

El ejército polaco se constituía principalmente de los veteranos que participaron en la Gran Guerra. Así, prácticamente todas las potencias aportaron su granito de arena, por ejemplo, Alemania había organizado y entrenado las Legiones 1, 2, y 3, la división de Caballería de Galitzia por el Imperio Austrohúngaro. Francia aporto el ejército azul, llamado así por el color de sus uniformes, el mismo que el francés, levantado con los numerosos inmigrantes polacos en Francia y que llego a aportar 70 tanques. Más curiosa es la Brigada Siberiana. Este grupo fue nacido gracias a los japoneses, cuando invadieron Manchuria en la guerra ruso-nipona y que fueron liberados y entrenados por el ejército nipón. Además, nada más declararse la independencia, se declaró el servicio militar obligatorio, por lo que el ejército polaco se nutrió hasta llegar a los 200.000 miembros, llegando a adjuntar 31 nuevas divisiones.

Alístate, únete al ejército, defiende el país

El equipamiento del Wojsko Polskie era muy variado, fruto de los tiempos vividos en el pasado, así se encontraron con 30.000 fusiles Malincher vendidos por Hungría, tenía muchos lotes de Mauser alemanes, Lee Enfielad británicos y Arisaka japoneses. Toda esta disparidad que podía ser buena se demostró en un futuro ser un problema para la logística y el aprovisionamiento. En cuanto a la artillería al menos usaban el mismo cañón, el canadiense Howitzer. En cuanto a los vehículos, por supuesto la influencia francesa se dejó notar con sus tanques R FT-17. También que contar que el ejército polaco tenía una buena fuerza armada, sus pilotos habían participado en la guerra y es daba una experiencia importante, así la fuerza aérea estaba compuesta de varios modelos, pero ellos de una alta fiabilidad y rendimiento, como el caza albatros alemán, el bombardero Breguet francés o el Balilla italiano.

La joya de la corona, no obstante, y que tendría un papel fundamental serian dos unidades, una, la caballería, con unos 10.000 jinetes, los ulanos fueron importantes durante toda la guerra en fases de exploración y también de ataque y cubriendo a unidades, además eran muy eficaces no solo con armas modernas sino también en el manejo de sables y lanzas. El otro gran cuerpo era el de inteligencia, que estaba formado por miembros que habían servido prácticamente en todos los combatientes de la Guerra Guerra, pero además esto les hacía altamente eficaces. Hasta un 50% de los mensajes cifrados bolcheviques fueron descodificados, algo que fue clave más adelante

Mención aparte merece la flota polaca, la Marynarka Wojenna, que en realidad era la famosa flotilla del Vístula. Con base en la ciudad de Torun, la formaban tres cañoneros, el Ministro, el Stefan Batory y el Wawel. Todos ellos tenían una tripulación de 80 marineros. También les acompañaba el buque hospital Lokietek.
El ORP Wawel

Los rusos habían mejorado bastante como ejército, de aquella masa de soldados sin disciplina, más parecida a una horda que eran al principio de la guerra civil rusa, y es que desde que Trostky decidió mejorar el ejército rojo como comisario de la guerra, y con ayuda del general Ioakim Vatsetis, decidieron readmitir a los generales zaristas, lo que logro que se mejorase muchísimo las prestaciones del ejército. Y es que, aunque no eran políticamente gente de la que se fiasen por tener diferentes ideas, si eran personas con capacidad de mando y de táctica, algo de lo que carecían al principio de la contienda civil.

El ejército Rojo no tan capacitado en material como el polaco, sí que quería imponer su número, en total 273.465 efectivos, y su material era más anticuado que el de sus enemigos, tenían fusiles de tipo Lebel francés, y ametralladoras máximo. Poseían algunos vehículos blindados y tanques de fabricación rusa, los putilov y Tachanka.

Recreacion de un Tachanka

Los rusos no obstante tenían un punto fuerte, la caballería, en esta unidad tenía prácticamente un ejército de alto nivel, y es que, compuesto por unidades de cosacos, Tártaros no necesitaban mucho entrenamiento para moverse, además no hacía falta cuidar mucho la logística con ellos porque como unidades adelantadas, estaban acostumbrados a saquear aldeas para alimentarse sobre el terreno.

Unete a la Kornamia (caballería del Ejército rojo)

Lo único que tenían en común ambos ejércitos es que el invierno de 1920 tuvieron que enfrentarse a un problema similar, y fue el de la indisciplina y las deserciones, no fueron grandes números que hicieran peligrar al ejercito, pero sí que hubo un buen puñado de hombres que se volvieron a sus casas, la causa era entre otras el poco control de las autoridades, por parte rusa, la guerra estaba siendo larga, y muchos soldados habían pasado por diferentes frentes luchando contra gentes que no conocían de nada y no les importaban, por lo que decidían volverse a sus casas a estar en su vida de campesino, que aunque dura, era más segura que correr el riesgo de mutilación o muerte.

Por parte polaca, aparte de la débil organización y control propia de un estado recién nacido que empieza todo de cero y aun no tiene claro la dirección que tomar, a eso se unía que muchos de los soldados no tenían un equipamiento adecuado para pasar el invierno, y en muchos casos llegaban a dormir al raso con temperaturas que no eran del todo agradables para hacerlo. Otro de los problemas comunes era el de la logística durante el invierno, y es que la nieve dificultaba el tránsito y más aún en los caminos que haba en esta parte de Europa donde no había nada asfaltado. La manera más eficaz de moverse era el tren, pero este no tenía una regularidad como las que se puede ver hoy en día, lo que dificultaba el avituallamiento de alimentos para las tropas.

Uniformes de la brigada siberiana polaca en el invierno de 1919-1920
Si se podía albergar alguna esperanza de que la guerra se evitara, quedo claro que la guerra era inevitable cuando en Abril Lenin publica su tesis de “La enfermedad infantil del izquierdismo en el comunismo”, en la que daba su visión para los últimos pasos de la revolución, y que consistiría en que la revolución en Rusia no lograría sobrevivir salvo que se impusiera una revolución en Lituania, Polonia y Alemania. Además, el debate no era si debía cruzarse el llamado puente polaco o no, sino cuando y como. Lenin con esto no solo mostraba su intención de atacar a Polonia sino de que sirviera de camino a Europa para imponer la revolución a golpe de bayoneta del ejército rojo, en lo que él llamaba “La Revolución Exterior”. Lenin admitiría más tarde que “Debemos dirigir toda nuestra atención a preparar y a consolidar el frente occidental. Un nuevo lema debe ser anunciado: prepararse para la guerra contra Polonia”

Lenin en un discurso en la Plaza Roja en 1920

No obstante, Pilsudki tampoco se estuvo quieto, aunque él no se dedicó a teorizar. Si bien su idea de crear una federación de estados que sirviera de colchón contra Alemania y sobretodo Rusia fracaso, no le impidió llevar una actividad diplomática de envergadura. En enero de 1920 en la conferencia de los estados Bálticos, los delegados polacos acuerdan con los fineses una colaboración anti bolchevique. Contaban los polacos con las simpatías del presidente fines, Mannerheim, que había sido general del ejército zarista destinado en Varsovia. Letonia también acuerda ayuda mutua con Polonia, la campaña del Dunaburg, con ayuda polaca, había servido para salvar Letonia de la Rusia bolchevique. Estonia no obstante se mantiene neutral, ellos habían firmado la paz con los rusos, y Lituania, se mostró hostil a Polonia debido al asunto Vilna, que aunque la daban por perdida en ese momento, no renunciaban a ella.

Cubierto el frente báltico, quedaba seguir cerrando posibles zonas de ataque, en el sur, se tentó a Rumania, pero su ministro de exteriores, Take Ionescu, mostro simpatías a la causa polaca, pero confeso que no podrían hacer nada porque no estaban preparados para combatir a los bolcheviques. También se entablaron contactos con Georgia, Armenia y Azerbaiyán, pero la captura de estos países por parte de los bolcheviques dio al traste con todo. Ahora quedaba la opción más complicada que era la de Ucrania. En septiembre de 1919 se había mandado una delegación para negociar con el general Denikin y el líder nacionalista ucraniano Petlura.

Denikin controlaba la zona de Crimea, y buscaba ampliar sus dominios, mientras que Petlura, era un gran nacionalista ucraniano, y aspiraba a unificar todos los territorios que tuvieran habitantes ucranianos, y eso concernía también a Crimea. Por tanto, la delegación polaca debía de hacer malabares para que los dos contendientes aceptaran no solo ya aceptar colaborar con los polacos, sino que no se atacaran entre sí. Aunque Petlura había perdido Odesa, Rostov y Kiev, aun controlaba inmensos territorios que eran muy valiosos, pues Ucrania poseía una agricultura muy valiosa, y era considerada el granero de Europa, tanto era así que los propios ucranianos adoptan esta idea en los colores de su bandera, el amarillo son los campos de trigo que se extienden por su país.. Y aun controlaba el Donbass, con sus zonas mineras de carbón y acereras, lo que en total les hacían unos aliados o amigos bastante a tener en cuenta, y les permitían a los polacos además proveerse de material que les ayudaría en su campaña contra los rusos, y en un futuro, para desarrollar el país.

Simon Petlura

En medio de las negociaciones con los ucranianos, y viendo que todo parecía estar a su favor, Pilduski hace un movimiento arriesgado, el 17 de abril da la orden de capturar Kiev. El movimiento, presentaba muchas dudas, la principal es que una vez capturada Kiev, qué hacer con ella, y la segunda, porque empezar un ataque sin tener aun la respuesta segura de que Apertura no actuaria contra los polacos. Sin embargo, el líder ucraniano necesitaba un apoyo exterior, y pensaba que aliándose con Polonia, podía llegar a través de ellos con Francia y Reino Unido. Así el 21 de abril de 1920 se firma en Varsovia, entre los ministros de exteriores de ambos países, el polaco Jan Dabski y el ucraniano Andre Livystsky, el acuerdo entre ambas partes:
“El gobierno de la Republica de Polonia, y de otra mano el Gobierno de la l República Popular de Ucrania, altamente convencidas de que ambas naciones tienen el derecho a ejercitar su derecho de libre determinación, han acordado lo siguiente:

  1. En vista del derecho que posee Ucrania a la existencia como estado independiente con fronteras en el norte, este y oeste acordadas con sus vecinos, la Republica de Polonia reconoce el Directorio encabezado por el Atamán Semyon Petlura como autoridad suprema de la Republica popular Ucraniana
  2. 2) La frontera entre la Republica de Polonia y la República Popular de Ucrania será definida de la siguiente manera: La antigua frontera austrohúngara del rio Zbrucz, desde Wyszegrodel hasta los altos de Krzemiennieckie, el perímetro este del distrito de Rowne y la antigua provincia de Minsk y el Rio Pripiet. No obstante, los distritos de Rowne, Dubno y Krzemieniec, actualmente en Polonia, será discutidas más adelante su posesión.
  3. El gobierno polaco hace saber al gobierno ucraniano que los territorios al este del artículo II y que pertenecían a Polonia antes de la partición de 1772, y que conquiste o recupere por vía diplomática serán suyos.
  4. Cada gobierno acuerda que no firmara tratados internacionales que perjudiquen a la otra parte
  5. El gobierno polaco garantiza a los ciudadanos ucranianos su nacionalidad y a no adoptar medidas en contra de ellos, al igual que Ucrania con los ciudadanos polacos
  6. Acuerdos económicos y de comercio serán firmados entre Polonia y Ucrania. La cuestión agraria será tratada en una asamblea constituyente, hasta entonces, los propietarios polacos de tierras en ucrania serán respetados
  7. Un acuerdo de ayuda mutua militar entre ambas partes es acordada en este tratado
Varsovia 21 de abril de 1920”

El acuerdo económico sin embargo nunca llego a firmarse, pero era altamente beneficioso para Polonia, le presentaba un acceso al puerto de Odesa bastante interesante, así como concesiones durante 100 años de explotaciones de diversas explotaciones mineras. A cambio los polacos desarrollarían tres grandes líneas ferroviarias, y la construcción de un proyecto interesante como era unir mediante canal los ríos Vístula y Dniéper, lo que conectaría el Báltico y el Mar Negro. También entregaría a Ucrania maquinaria agrícola para ayudar a mejorar la producción de las grandes plantaciones ucranianas.

El pacto con Ucrania era interesante, añadía a un ejército de 30.000 hombres, que ayudaban a los polacos a reducir la diferencia de hombres con los bolcheviques, y también hizo que se unieran a la causa una brigada de cosacos de las tropas de Denikin. Además, hizo que varios habitantes de la zona, como judíos o rutenos, se unieron a los polacos, más por sentimientos anticomunistas y porque sabían que gracias a este acuerdo, aunque pelearan con los polacos al acabar la contienda, regresarían y no tendrían problemas por haber combatido en un ejército extranjero.

Además, los polacos también contaran con voluntarios venidos desde Alemania, grupos de tártaros, letones, británicos y franceses, que buscaban gloria y les unía su odio al comunismo. Entre este grupo de voluntarios destaca la aportación de Estados Unidos, que era de 8 aviones con sus pilotos, entre los que estaba el capitán Merian Cooper, futuro director de cine y productor del clásico King Kong. Esta flotilla de aviones se la llamo Tadeusz Kosciusko

Merian Cooper i Cedric Fauntleroy y entre ellos el emblema del escuadron Kosciuszko

No obstante, aparte de los rusos estaba el problema de los anarquistas ucranianos. El denominado Estado del territorio libre, dirigidos por Néstor Makhno tenía un ejército de hasta 55.000 hombres, y podía crear problemas en la retaguardia a todos los contendientes. El estado Majodista, fue un intento bastante interesante de imponer el anarquismo según las concepciones de Kropotkin, y al contrario de lo que pudiera parecer, contaba con mucho beneplácito por parte de la población rural y urbana de los territorios que controlaba, que era prácticamente la parte central del cauce del rio Dniéper. El problema del ataque quedo resuelto gracias a Denikin que logro atarlo atacándoles y con éxito.

La idea de Pilsudki era la de recuperar Kiev. Con esto, tenía la idea de que la captura de la ciudad ucraniana podría crear tensiones en el ejército rojo y además animaría a otros territorios a seguir luchando por su libertad. Para hacerlo, los polacos contaban con un total de cuatro grupos de ejército, pero calcular las cifras de participantes para ambos bandos es siempre difícil porque las cantidades bailan dependiendo de las fuentes. Aun con esto, se da por bueno el de la historiografía rusa, que publicaba en la historiografía oficial del estado soviético sobre esta guerra en 1930, en el Grazhdanskaya Vojna que disponían de 52000 hombres para esta ofensiva.

La disposición polaca era atacar la zona de Polasie por el norte, cerca de las marismas del Pripiat, está el general Rybak, la zona centro, estaba con los grupos de ejercito comandados por los generales Smigły-Rydz y Litowski, y en el sur, el general Iwaszkiewicz guardaría el sur y el cauce del Dniéper. El ataque a la actual capital de Kiev era el que más hombres usaría, además de tener todo tipo de ayudas como aérea, y vehículos acorazados. Por el contrario, el grupo del norte es el que tenía una papeleta más difícil al tener que cubrir los 150 kilómetros entre Kiev y Pripiet.

Edward Smigły-Rydz

Por el contrario, los rusos tenían en liza en la zona dos ejércitos, el XII y el XIV, que sumaban un total de 82847soldados, pero que disponibles para la lucha eran solo 28568 hombres, el resto eran grupos auxiliares que lo único que hacía era consumir recursos, los rusos les llamaban las bocas de forma despectiva. Además, a esos problemas de falta de efectivos se les unió que en el momento que empezó la ofensiva, muchas de las tropas desertaron y se unieron a las filas ucranianas y polacas, así, la III Brigada de Galitzia, que formaba parte del XIV ejército, formada por habitantes de la zona, con un total de 11000 hombres no dudaron en atacar a los rusos. El caos en las filas rusas, provocadas por la deserción y la sorpresa del ataque polaco, hace que, en solo un día, el 25 de abril, el tercer cuerpo de ejército de Smigły-Rydz avanzara 88 kilómetros

Mapa de la campaña polaca en Ucrania

Todo era desastres para los rusos, y para encima, los rusos del XII ejército que defendían Kiev perdieron todo tipo de comunicaciones con el resto de las fuerzas cuando quedó atrapado por los ejércitos de Rybka y Smigły-Rydz. Sin embargo, no quedaron del todo rodeados porque los rusos plantaron cara en el sur con su ejército XIV para intentar salvar su artillería, lo que hizo que el avance polaco no fuera al mismo ritmo que las otras unidades a costa de quedar totalmente aniquilados. Todo iba a pesar de todo sobre ruedas para los polacos. Un grupo de húsares polacos avanzaran hasta las afueras de Kiev sin ningún tipo de oposición llegando a pasearse por las calles de la ciudad saludando a gente.

El 6 de mayo con la previsión de la llegada polaca en uno o dos días, el XII ejercito es evacuado de Kiev. No andaban descaminados en sus cálculos, el 7 de mayo, las tropas polacas entraban ordenadamente en la ciudad sin apenas resistencia, solo un leve tiroteo en el puente sobre el Dniéper. Para los habitantes de Kiev era el decimoquinto cambio de régimen en 3 años. Para los polacos, era la vuelta a una ciudad que había sido suya, era la primera vez en 250 años que los polacos entraban victoriosamente por las puertas doradas de la ciudad

Polacos en Kiev

La toma de Kiev presentaba ahora la duda de cómo administrar la victoria, técnicamente era un territorio liberado para un aliado.  Sin embargo, toda duda quedo despejada al día siguiente cuando se repartieron comunicados por parte de los soldados polacos que eran parecidos a los repartidos un año antes en Vilna, pero más descafeinado:
“A todos los habitantes de Ucrania:
Bajo mis órdenes, el ejército polaco ha avanzado por el interior de las tierras ucranianas.
Formalmente declaro que los poderes invasores, contra quienes los ucranianos han levantado sus armas para defender sus hogares de violadores, bandidos y saqueadores, las fuerzas polacas ayudaran a que desaparezcan de los territorios poblados por los habitantes ucranianos.
Las fuerzas polacas permanecerán en el país el tiempo necesario para que el legítimo gobierno ucraniano tome el control
Desde el momento en el que el gobierno nacional de la Republica de Ucrania haya establecido y maneje la protección efectiva de las fronteras del país contra países extranjeros, y sea lo suficientemente fuerte para decidir su fortuna, los polacos regresaran a sus hogares, habiendo completado su tarea de liberar a todas las naciones
Avanzaran con los ejércitos polacos los hijos de Ucrania que dirigidos por el liderazgo del Atamán Semyon Petlura ha encontrado ayuda y cobijo en Polonia.
Las fuerzas polacas darán protección a todos los habitantes de Ucrania sin tener en cuenta clase, raza o credo.
Apelo a la nación ucraniana y a los habitantes de sus tierras, que pacientemente aguanten las privaciones de la guerra, asistan al ejército polaco en esta sangrienta lucha para liberal su tierra y quede a su libre disposición”.
Josef Pilsudki, Comandante en jefe de las fuerzas polacas en el día 26 de abril de 1920.

Como se ve, la fecha del comunicado se hace cuando comienza la ofensiva, y es que la confianza de Pilsudki era muy alta en poder dar un gran golpe a los soviéticos. Sin embargo, la toma de Kiev sin apenas bajas era un gran triunfo, pero presentaba un sabor agridulce, ya que se había dejado escapar a un ejército enemigo prácticamente intacto. Otra de las preocupaciones de los polacos fue la lentitud con la que Petlura asumía las tareas administrativas, se sabía que no era bien visto en la parte central de Ucrania, como le pasaba a Makhno, pero su lentitud para establecer una fuerza de control y administración eficaz llevo a que los polacos le dieran 6 semanas para ello.

Piłsudki saludando a tropas polacas

La toma de Kiev tuvo consecuencias políticas en Europa por supuesto, el observador británico E. H. Carr tranquilizo en parte al gabinete ingles al asegurar que no había interés alguno por parte de Polonia de quedarse los territorios ucranianos, que prueba de ello era que en el gobierno ucraniano no había ningún ministro polaco. No obstante, el gobierno de Lord Lloyd, declino hacer ninguna declaración sobre el asunto. No obstante, cuando el presidente de la liga de naciones, Lord Robert Cecil condeno la acción polaca diciendo que era una declaración de guerra, el ministro de exteriores inglés, Lord Curzon, le rectifico, diciendo que la Liga de Naciones no podía defender a Rusia al no ser este país miembro de la sociedad, y que esta acción, era en realidad una acción más de la guerra que tenían los dos países desde hacía tiempo

El gobierno francés también declino hacer algún comentario sobre el asunto. Pero curiosamente entre todo eso, el rey Jorge V de Inglaterra le mando un telegrama personal a Josef Pilsudki acerca de la toma de Kiev. Pilsudki volvería a Varsovia el 18 de mayo, pero antes también había recibido la felicitación del Sejn, el parlamento polaco por la captura de Kiev

Las reacciones en contra no obstante fueron más numerosas y más llamativas, para empezar el partido laboralista empezó una serie de manifestaciones contra el gobierno y una campaña de marketing con el lema de Manos fuera de Rusia, Hand off Rusia, si bien fueron más los comunistas ingleses quienes agitaron y fueron más ruidosos, así, uno de los miembros fundadores del Partido Comunista del Reino Unido, llego a escribir que: “los poderes imperialistas saben que el triunfo revolucionario en Rusia es el primer paso para el triunfo del socialismo internacional. Por eso no dudan en usar a sus siervos para usurpar a través de socialistas moderados el poder que tienen Lenin y Trostky”

Portada de la propaganda Hands off Rusia

En Polonia los comunistas hicieron manifestaciones por las ciudades de Łodź, Czestoschowa y en Varsovia. Además en Poznan los ferroviarios hicieron una semana entera de huelga, lo que acabo provocando enfrentamientos con la policía y la acusación de cualquier persona que apoyase a los ferroviarios de estar a favor de intereses exteriores lo que básicamente era ser un traidor.

En Moscú, la noticia lógicamente no sentó bien, a la sorpresa inicial del ataque polaco, siguió el discurso de Lenin diciendo que la toma de Kiev era solo una aventura más en el camino hacia la victoria. En un principio pensaba que era un ataque por parte de los rusos blancos de Denikin para tomar más territorios, pero luego afirmaba que en realidad era una distracción porque el ataque polaco seria por el oeste, en línea recta hacia Moscú. Para el Politburó era una buena oportunidad de tomar ventaja política del asunto, así Kalinin diría que los polacos habían cavado su propia tumba con este ataque, y no se dudó en hacer llamamientos patrióticos llamando a la lucha contra los opresores burgueses polacos, liberando Kiev, el lugar del nacimiento de Rusia, y luego, liberar a proletario polaco

Los dirigentes rusos sabían que Peltura era un mal político, y aunque les extrañaba que hubiera logrado sacar un buen trato con los polacos, sabían que no haría nada con el paso del tiempo. Así, empezaron su campaña de propaganda también en Kiev, y en pocos días lograron un ambiente favorable mientras el gobierno se mostraba inactivo ante el activismo prorruso. Mientras tanto, los pocos restos del ejercito XIV, unos 2500 hombres, fueron enviados a los Urales. Los rusos estaban preparando el contraataque y la reconquista de Kiev y no tardaron en organizarlo

El 12 de mayo las nuevas tropas de refresco rusa empezaron a atacar a las polacas y se pararon en las orillas del Dniéper, sin llegar a cruzarlo, se dedicaron a controlar la orilla oriental del rio en previsión de más ataques polacos. Además, contaron con el apoyo de la flotilla el Dniéper, aunque estos fueron contestados por la aviación polaca. Pero el ataque para recuperar la capital ucraniana será puesto en manos de Semyon Mikhaylovich Budyonny. Este hombre nacido de una familia de agricultores del Rostov, se enrolo en el 43 regimiento de cosacos en 1903 y fue destinado a Manchuria. En 1917 fue trasladado a la Escuela de equitación de San Petersburgo. No tardo en unirse a los soviets cuando empezaron a formarse con la crisis de 1917, pero cuando de verdad se ganó su puesto como hombre clave del ejército ruso es cuando defendió Minsk de la ofensiva blanca de Kornilov. Budyonny confiaba en la caballería para llevar a cabo sus campañas y eran muy buenas tropas. Una cosa curiosa es que los polacos lo comparaban con los mongoles, ya que sus ataques eran concentrados en un punto pero breves, prefería mas atacar y agotar al adversario a enfrentarse en combate prolongado con él. Otra curiosidad, en este ejército, la 1 brigada de la 6 división estaba dirigida por el futuro mariscal Zhukov.

Semyon Mikhaylovich Budyonny

El ejército ruso contara para la contraofensiva con un total de 10.000 hombres en total. La ofensiva empezaría el 24 de mayo con el cruce del rio Berezina. Aunque el cruce de rio fue exitoso, no lo fue el avance, y es que la resistencia polaca y las acciones de los insurgentes ucranianos en retaguardia frenaron el avance ruso. Pero además, el apoyo de la aviación polaca, que no tenía ningún rival en los cielos, se dedicaba a ametrallar a placer a las fuerzas rusas. Incluso llegaron a destruir un tren blindado. La aviación polaca fue clave en los planes polacos, y es que los rusos solo derribaron a tres aparatos y mataron a un piloto, el americano Arthur Kelly. La ofensiva rusa fracasa y el 25 de mayo se retiran a las posiciones iniciales.

Sin embargo este ataque era una distracción, el día 26 se lanzó el golpe principal en el frente sureste, y avanzaron sin problemas hasta Wolowarka, aquí fueron parados por los soldados polacos y además aconteció el enfrentamiento singular entre un ulano polaco, Raciecki y un cosaco, Kuzma Kriuchkov, que acabo favorablemente para el primero, y que causo la retirada de los cosacos e incluso algunas deserciones para cambiarse de bando, lo que hizo que al menos se ganara tiempo y sobre todo mucho honor para los polacos.

Ulanos polacos

El 5 de junio los rusos esta vez sí cruzan el Dniéper con la ruptura de la línea del frente en Samhorodok. Desde ahí, y en vez de irse a Kiev, Budyonny decide reconquistar las ciudades de Zhitomir, Berdichev y Koziatyn. El avance de los rusos estaba siendo lento. El ejército polaco golpeaba las líneas rusas con sus partidas de Ulanos, mientras que los partisanos ucranianos también les hacían daño. Todo ello va a provocar que los rusos caigan en muchas trampas de los polacos, el 7 de junio en Zathomir, 5000 rusos serán hechos prisioneros. Los rusos no obstante se dedicarían a capturar y matar o torturar a los prisioneros polacos, provocando que si no huían en caso de no ver la victoria posible, pelearan hasta el final lo que causaba avances lentos.

El 11 de junio el III ejército polaco quedo atrapado entre los ríos Dniéper, Irpen y Teterev, por lo que se le ordenara por parte de Pilduski de retirarse hacia Zhitomir, sin embargo, su general sobre el terreno, Smigły-Rydz, decide que se vayan a Kiev. Con este movimiento, y con una evacuación de organización impecable, los polacos sacaran de Kiev a través de la línea de ferrocarril de Koresten todas las tropas disponibles. El 23 de junio habían abandonado completamente la ciudad y con ellos sus aliados ucranianos. Mientras, Budyonny pensaba que este tercer ejército se había retirado a Zhitomir. Para cuando se dio cuenta que no era así, ya era tarde, y para cuando llego a Kiev, el día 24, no encontró a ningún enemigo en la ciudad

Localización de Zhitomir en la actual Ucrania

El ataque ruso a Kiev tuvo el mismo resultado que el polaco las semanas anteriores, lograron tomar la ciudad sin tener ninguna baja pero no lograron destruir al enemigo y habían permitido que se fuera sin ningún tipo de problema. El retraso de los rusos en la toma de objetivos, no solo se debió a las dificultades del camino, sino también a que la falta de comunicaciones entre el cuartel general y los oficiales eran lentas, y aparte de la falta de radios o telégrafos para trasmitir ordenes, muchos mensajeros fueron interceptados por patrullas de ulanos desbaratando movimientos planificados de los rusos.

El fracaso del ataque de Kiev fue total, militarmente no se logró nada, y políticamente el régimen aliado de Petlura había caído, y el gobierno polaco dimite dando lugar a un gabinete de crisis. Ahora Polonia se encontraba con un problema más grande del que tenía, y es que ahora se enfrentaba a dos frentes de invasión, aunque se le podía sacar cosas positivas, como que el ejército no se había desgastado mucho, de hecho muchas de las unidades evacuadas de Kiev participaran en la batalla de Varsovia, y la aviación había demostrado una gran valía para llevar a cabo ofensivas. Los mandos además habían estado a la altura de las circunstancias y no habían sacrificado inútilmente recursos o tomado decisiones malas. Por parte de los rusos, ahora se encontraban eufóricos, no solo habían conquistado de nuevo Kiev y derrumbado el régimen de Petlura, y tenían ahora una ventaja para poder en un futuro al régimen anarquista de Mahjov. Ahora, ya se disponía a atacar a Polonia sin ningún tipo de traba en su camino

Cartel sobre el ataque a Ucrania

Una de las cosas curiosas del plan de ataque ruso, es que con el paso de los años, los historiadores rusos se lo atribuyeron a Stalin, quien decía que había planificado la toma de las ciudades para cerrar la huida de los polacos antes de tomar Kiev. Por supuesto el fracaso de la destrucción del ejército polaco se le atribuyo a Budyonny que fue lento en la toma de decisiones. El comandante, en 1965, en sus memorias no haría ninguna mención al georgiano en los planes de batalla.

La primera fase de la guerra había terminado, y el intento polaco de golpear fuertemente a los rusos fracasa estrepitosamente, sin embargo a cambio, no queda muy desgastado para lo que se le viene encima. La marea roja se desataría en la siguiente fase.

¡Cosecha antes de que sea demasiado tarde!”.