lunes, 31 de agosto de 2015

Fun with flags.- Republicas Balticas

Hoy vamos a hablar de no uno, si no de tres países, tres pequeños estados que son de reciente incorporación a la Unión Europea, y que para nosotros, los europeos del sur, siguen siendo estados del que poco o nada sabes. Hablamos pues, de las tres naciones bálticas, así que vamos con ellas, hoy toca charlar de las banderas de Lituania, Estonia y Letonia

Lituania

Empezaremos por el estado mas al sur de los tres, Lituania tiene la curiosa historia de que fue el ultimo estado que adopto el cristianismo en Europa. Cuando lo hizo, el duque de Lituania, lo hacia para evitar la guerra con los caballeros templarios. Aun así, no lo consiguió, y marcho en unión con Polonia a la batalla de Grunwald, en 1410, cuando se tiene los primeros registros de la bandera de Lituania, esta era la bandera del Vytis, así se presentaba el Gran Ducado de Lituania a la batalla. A esta bandera también se la llama Pahonia


Pero en esa batalla, y como otra bandera oficial, estaba la bandera conocida como Las columnas de Gediminas, y es la bandera que servia para representar a la nobleza del Gran Ducado


Tras esa batalla, Lituania y Polonia iniciaron una exitosa amistad que acabaría en el XVIII con las particiones polacas por parte de Rusia, Prusia y el Imperio Austriaco. Lituania fue ocupada por Rusia, aunque una parte del país quedo en manos prusianas. Esta parte bajo mando alemán, que ocuparía lo que hoy es la provincia rusa de Kaliningrado. Los prusianos la denominaron Lituania la menor, con unos colores verdes, blanco y rojo en franjas horizontales


Pero con la I Guerra Mundial, los países bálticos, así como otros países, vieron la ocasión de conseguir su independencia, y así fue en 1919, cuando Lituania proclamo su libertad de Rusia. Los colores de la bandera, fueron tomados de los trajes regionales que los lituanos en el extranjero vestían en sus fiestas. Así, este diseño, fue escogido por Jonas Basanavicius, Tadas Daurgidas y Antanas Zmuizavicius, encargados de la comisión que debía elegir la bandera de su país


No obstante, en 1940, Lituania se vio impotente ante la oleada que era en ese momento el Ejercito Rojo, por lo que se vio anexada otra vez a Rusia, eso si, como República Socialista Soviética de Lituania


El 11 de Noviembre de 1990, los Lituanos proclamaban su independencia de la URSS, por lo que volvían a alzar su bandera tricolor en los ayuntamientos y edificios públicos. Ese día ademas alzan también la bandera Estonia y letona


Letonia

El territorio que hoy ocupa el país del Báltico, era en la época de renacimiento el Ducado de Curlandia y Semigalia, y que era un estado vasallo del Gran Ducado de Lituania, y que tuvo una vida desde 1562 a 1795, cuando quedo bajo la órbita rusa, absorbido por este país. Solo se la volvería a ver durante un breve periodo de tiempo cuando un grupo de letones intentaron volver a forjar el ducado


Letonia no fue ajena a la revolución bolchevique de su gran vecino Rusia, y por eso en 1919 hubo un intento de llevar a cabo la misma revolución en el país, y eso en 1919 y 1920, los comunistas dominarían el país, creando la I República Socialista de Letonia


Sin embargo, Letonia no acabaría siendo comunista, por lo que el país hasta 1940 seria libre del yugo soviético, la bandera esta dividida en tres franjas, siendo la superior e inferior el doble de tamaño que la central, de color blanco. La franja granate es ademas considerada en el sistema internacional de coloración, como rojo leton


Pero Letonia también fue barrida por Alemania primero en la II Guerra Mundial, y luego por la URSS, por lo que se convirtió en la República Socialista Soviética de Letonia, bandera que ondearía de 1953 a 1990


Tras su separación de la URSS, Letonia inicia su camino en libertad, así en Febrero de 1990, el parlamento Leton vuelve a declarar la bandera granate y blanca como la bandera oficial del país


Estonia

El otro país báltico, que también consiguió su independencia en 1918, tuvo su bandera un diseño que fue elaborado por jóvenes del Movimiento Nacionalista Estonio, que elegían estos colores, que representaba el blanco por la alegría de la gente, el azul por los lagos que pueblan su geografía, el cielo y el mar y su lealtad al país, y el negro que simboliza el suelo del país. Esta bandera se llama Siminustvalge (la azul negra y blanca) o riigilip (bandera nacional)

Pero Estonia no deja de ser otro país que ha sufrido una vida paralela a la de sus vecinos y también tuvo su momento de revolución socialista, así entre 1917 y 1919, el movimiento socialista, presentaba su bandera para el país en cada uno de sus actos


Y en 1940, para no ser menos que sus Letonia y Lituania, quedo absorbida por la URSS, pasando a ser la República socialista Soviética de Estonia


Para 1950 cambia el diseño de su bandera, algo mas bonito, pero con la hoz y el martillo y el color rojo de fondo. Añade el dibujo de las olas del mar, para romper la monotonía del socialismo


El 1990 llega el momento de la segunda vez que se separan de Rusia, pero durante los primeros movimientos de vida de la nueva Estonia, hay un movimiento pro nórdico que pide que el país sea admitido en el consejo nórdico, un organismo para facilitar las relaciones y comercio entre los países escandinavos y Dinamarca. Sin embargo Estonia es rechazado y el diseño de la bandera de este movimiento no se oficializa. Esta bandera se llamaba la Riistilipud


Finalmente Estonia recupera la bandera que tenia en 1918, y es la que ha ondeado desde 1990






viernes, 14 de agosto de 2015

Cracovia

Al que hicimos con Varsovia, hoy toca descubrir la capital cultural de Polonia, antaño capital del reino Polsko, y que tambien tiene su leyenda, vamos entonces por ello

Pequeña guia de Cracovia

El nombre de Cracovia deriva de Krakus, que es según la leyenda el fundador de la ciudad y era gobernante de los Lechitians, una tribu de polacos. La palabra Krakow, es el posesivo de Krak, así que la ciudad significa Krak. En el principio del desarrollo de las lenguas eslavas, Krak es también roble, o bastón de mando de un juez. El príncipe Krakus aparece por primera vez mencionado en 1190, aunque la ciudad ya existe desde el siglo VII

Cracovia en las cronicas de Nuremberg

La ciudad de Cracovia transcurre a orillas del Wisla, o Vistula en castellano, y ya aquí tiene un caudal considerable. La ciudad se cree que la fundo la tribu de los Wislanie, que le da nombre al río. Lo curioso es que la capital, capital de Polonia en el pasado hasta que en 1596 esta se traslada a Varsovia, aun así, en muchas ceremonias oficiales y escritos se refieren a Cracovia como la real ciudad capital de Polonia.

Vistas de la ciudad

En el pasado tuvo, y aun tiene, una comunidad judía considerable, pero el hecho de que estuviera bajo dominio de los austriacos y prusianos tras los repartos de Polonia, y mas tarde con el yugo ruso durante casi dos siglos, hace que en sus calles hayan cohabitado las religiones católica, Luterana y Ortodoxa, si bien es verdad que al igual que en Varsovia, los símbolos rusos fueron borrados tras la independencia de 1918, pero que hace que esta mezcolanza de religiones, con sus consecuentes etnias, hace de Cracovia una ciudad dinámica culturalmente y que aun hoy lo es.

Escudo de la ciudad

A Cracovia se puede llegar en tren, probando el PKP, la compañía de trenes estatal polaca, un viaje en segunda clase que no esta nada mal en precio y comodidad. Llegada a la estación de Krakow Glowchy, la estación central totalmente remodelada para la Eurocopa de 2012, y adjunta a un centro comercial, pero con una enorme ventaja, nos deja prácticamente en el corazón de la ciudad. Nada mas salir ya nos encontramos con el parque que rodea el casco viejo de la ciudad, y que actualmente ocupa lo que era antes el espacio de las murallas y ya nos encontramos con los primeros tranvías azules, color de la ciudad , y que son a mi gusto muy bonitos. También esta la opción del transporte como el autobús, ya que Cracovia esta muy bien comunicada en frecuencias con el resto de grandes ciudades de Polonia, especialmente Varsovia.

El parque rodeando la ciudad antigua

Merece la pena lo primer al llegar a la ciudad dar un pequeño paseo por el Stare Miasto, y allí nos encontramos ya con una de las joyas de la corona de la ciudad, la Plaza del Mercado, donde tenemos el Mercado de los Paños, en su parte central. Dejándolo atrás para ver la plaza mas tarde con mas calma, seguimos adelante y en un segundo llegamos a las orillas del Vistula

Plaza del mercado

Desde allí, caminando a los pies del castillo de Wavel, viendo los barcos de turistas pasear por sus aguas y podemos ver un puente de hierro que si uno recuerda bien, lo podrá recordar de la película de La Lista de Scindler

El Vistula

Después de descansar un poco, empezamos la visita a la ciudad ya mas en serio caminando por el barrio donde en un periodo de la historia de esta ciudad estaba el Ghetto, aunque la primera parada fue para ver la bonita Iglesia de San Jose, una edificación que tiene la típica corona escalonada que tienen todas las iglesias en Polonia, una pequeña maravilla algo escondida de lo que son los circuitos típicos de la ciudad

La iglesia de San Jose

Como ya se digo, el barrio fue el del Ghetto, y nos encontramos con la Plaza de la memoria, una plaza con sillas que busca rendir homenaje a las victimas del holocausto nazi en la ciudad. En esa misma plaza tenemos la farmacia del Águila Negra, o la apteka pod Orlem, negocio que quedo dentro de la zona de exclusión, y que su dueño ayudo a los habitantes judios ayudandoles a escapar y a sobrevivir con medicinas, y sobretodo alimentos.

La plaza

A unos 5 minutos caminando tenemos el Museo de la Fabrica de Schindler, que hoy en día es solo queda el cascaron de la antigua factoría, pero que hoy en día acoge la historia de la ocupación nazi en la ciudad, donde vemos la vida de la ciudad desde los años de la independencia polaca, los años 20, y como poco a poco la Alemania nazi va convirtiéndose en una amenaza permanente hasta que estalla la guerra. Allí vemos la resistencia a sabiendas de que la tempestad del Blieztkrieg se los llevaría por delante. Tras una semana de combate, Cracovia caía, y el museo nos cuenta la vida de la ciudad ocupada, como encerraron a los judíos, las deportaciones, y el alzamiento en las fases finales de la guerra intentando evitar que el nuevo ogro que era Stalin, no se los llevara por delante y ocupara el país. Pero eso ya es otra historia

Entrada a la fabrica

Tras esta visita, cruzamos el río y nos dirigimos a perdernos por las calles del Kazimierz, el barrio judío de la ciudad, un buen sitio, que hoy esta plagado de restaurantes de todos los estilos, donde predominan los judíos, y que todos los negocios tienen la misma estructura, nombre y oferta en polaco, luego en hebreo, y las cartas escritas en varios idiomas. Un buen sitio donde se tomo unas cervezas para hidratarse después de un día caminando y con mucho calor.

Kazimierz

Al día siguiente comenzamos temprano, pillando el tranvía hasta la parada del Muzeum Lotnictwa Polskiego, o el museo de la aviación polaca, un museo donde vemos los orígenes de la aviación, especialmente el desarrollo de esta en la I Guerra Mundial, donde podemos ver por ejemplo el esqueleto de un mítico Albatros, y una exposición de muchos aparatos de la aviación polaca, especialmente en la época soviética, donde destacan un par de Mig, aunque para mi, el Junker del III Reich, avión mítico gracias al cine, y mas aviones, y que merece la pena ver, y admirar a esa gente que me montaba en maquinas que volaban y totalmente inseguras en sus orígenes


Y después del museo, tranvía y parada de Wavel para ver el castillo de la ciudad, situado en una pequeña colina que da nombre a la edificación, fue donde se situó el palacio real. Lo malo de Wavel es que tienes que comprar una entrada para cada una de las estancias que tiene, con la mala suerte que para las estancias reales y las joyas de la corona no había ya entradas, por lo que nos ahorramos 40 zoltych, así que con nuestra entrada para ver la sala de armas y la cueva del dragón, no quedo mas remedio que disfrutar del palacio real a medias.

El castillo de Wavel

En lo que es ya propiamente la plaza del castillo, nos encontramos con la Catedral de San Basilio, donde en sus catacumbas esta enterrado Josef Pildsuski, artífice de la independencia polaca en 1917. Y al lado de ella tenemos la estatua de Juan Pablo II, el papa de origen polaco que paso muchos años en Cracovia cuando era sacerdote y que es una figura importante en el país, pero en esta ciudad mas aun. La catedral podemos ver la cripta real, donde no solo están enterrados los reyes de Polonia, sino gente que contribuyo a la cultura del pais, o grandes personajes como Josef Pilduslki, quien les llevo a la independencia en 1918.


 Atravesando la puerta del palacio real nos encontramos con el patio de armas, y nos dirigimos a ver la sala de armas de los reyes polacos, allí se puede ver entre otras armas de los reyes, cetros, trajes de sus coronaciones, un trozo de madera que es una reliquia de la santa cruz, pero lo mas llamativo al menos para mi, las armaduras de los husares alados,, que os sonaran de una entrega anterior.

El patio del palacio real

Para redondear la visita a Wavel visitamos la cueva del dragón, donde según la leyenda vivía este animal, la cueva es eso, un hoyo de piedra que esta bien en verano porque esta fresco, pero nada mas, a la salida tenemos la estatua del dragón que cada 5 minutos echa llamas desde sus fauces, algo que encanta a partes iguales a los niños y adultos

El dragon a lo suyo

Una buena visita es el Museo Nacional de Cracovia, merece la pena porque allí podemos ver una obra de Leonardo Da Vinci única, la Dama del Armiño, pero también es interesante ver la sala de armaduras y armas del ejercito polaco, desde sus inicios hasta 1918 con las famosas legiones polacas




Y para ir acabando la visita a Cracovia nos dirigimos a la plaza del mercado, donde en este impresionante punto estuvimos admirando el mercado de los paños, donde en su interior ahora están mercadillos de recuerdos, y lo mas interesante es ver los escudos de las ciudades mas importantes de Polonia en su techo.

Mercado de los paños y a la derecha la torre del ayuntamiento


En esa misma plaza también tenemos la torre del Ayuntamiento, único vestigio que queda hoy en da del ayuntamiento que estaba en ese sitio y que fue demolido allá en el siglo XVIII. También tenemos, pero en la otra parte de la plaza, la Basílica de Santa Maria, con sus dos torres a distintas alturas, y que según se dice, fueron diseñadas por dos hermanos que rivalizaron para ver quien la hacia mas alta, el perdedor mato al otro lleno de envidia, y se suicido arrojándose desde la torre de su hermano. Hasta el siglo XX, el mediodía se anunciaba con un trompetista que tocaba la canción llamada Hejnal Mariacki, y que cuenta con la particularidad de que su ultima nota es media, por lo que parece que queda cortada. Actualmente se pone una grabación, pero cuando es un día de luto nacional, es tocada por un músico.

Basílica de Santa Maria

Desde allí a la barbicana, que es el ultimo vestigio de la muralla que un día rodeo el casco antiguo de la ciudad, una entrada medieval donde de vez en cuando aun se hacen algún mercadillo medieval. Justo enfrente de ella, esta el monumento a la victoria de la batalla de Grunwaldk, donde los ejércitos polacos y lituanos vencieron a la orden teutonica e iniciaron una época de esplendor para los polacos y lituanos. El monumento original fue destruido por los nazis y fundido para armamento, así que el de ahora es una reconstrucción reciente de después de la II Guerra Mundial.

La Barbicana

El monumento

Y acabando con l ciudad, podemos visitar dos lugares que son patrimonio de la humanidad, uno, el mas lejano, a 60 kilómetros, es el famoso complejo de campos de Auswichtz-Bikernau. Se trata del mas grande de los campos de concentración nazis, pero en realidad eran tres campos, el primero, es onde tenemos el famoso cartel de Arbeit mach frei, asi como las imágenes iconicas de alambradas y barracones. En los barracones vemos como era la vida del campo dia a dia y todo lo que paso en el




El campo II y III, es donde están la famosa rampa de llegada de trenes con los judíos y prisioneros que los alemanes querían eliminar. Vemos ademas los restos de barracones y las famosas cámaras de gas. Sinceramente, el campo solo muestra lo que paso, triste recuerdo de una locura que paso en el este de Europa durante la II Guerra Mundial, me esperaba algo peor, algo mas tipo español exagerando aun mas y buscando el sentimentalismo En este caso, la cruda realidad predomina y es de agradecer, se aprende mas con la verdadera historia sin filtros. Terrible historia.


Otra de las visitas pero mas cercana, a solo unos minutos en transporte publico son las minas de sal de Wielicka, una poblacion vecina de Cracovia. Son las minas de sal mas importantes del este de Europa, y llevan miles de años funcionando, desde qeu llego el hombre a esos territorios. Despues de descender durante un buen rato por las escaleras, la visita, siempre guiada, es una maravilla, es una caminata de 2 horas, donde se descubre como se extraia la sal, se ven las estatuas construidas por los mineros, y maravillas como la gran sala o las escaleras. Sinceramente, merece mas la pena para mi la visita a las minas que a Auswichtz, pero eso ya depende de gustos.





Y de ahí, donde una vez habito un dragón, que según la leyenda solo comía o una oveja, o una cabra o una joven doncella. Y el problema es que el rey había tenido descendencia y al ser una niña, tenia miedo de que el dragón decidiera incluirla en su menú, así que ofreció la mano de su hija a aquel que fuera capaz de acabar con el. El problema es que muchos lo intentaron y no volvieron. Pero un día en la corte del rey llego un zapatero y aseguro que el acabaría con el dragón, con las consecuentes risas de la corte del rey. Pero el zapateo lo que hizo fue con una oveja muerta, la vació, la relleno de azufre, y la dejo a la entrada de la cueva del dragón, el cual al salir se vio con el menú hecho y se zampo la oveja, con una sed tremenda del azufre, y fue a beber al río, y lo que hizo fue explotar y acabo con el dragón. El zapatero se caso con la hija del rey, y decidió hacer un castillo en la colina sobre la cueva del dragón dando origen a la ciudad de Cracovia. Hoy en día los habitantes de la ciudad dicen que si hubiera un dragón se moriría de hambre, pues no hay ni ovejas ni cabras, y tampoco hay vírgenes en la ciudad


La ciudad cultural de Polonia merece la pena ser visitada con calma y disfrutando de ella, refleja muy bien tanto el pasado de este pais como lo que quiere ser hoy en dia.


lunes, 27 de julio de 2015

Varsovia

Hoy hacemos una pequeña guía turística de la capital de mi país de acogida, hoy descubrimos Varsovia

Pequeña guía de Varsovia

La capital de Polonia desde 1596, y que en su idioma es Warszawa, fue fundada en el siglo X, antiguo asentamiento pesquero que se encontraba cerca de otra ciudad llamada Jazdow. Esta ciudad fue arrasada por los lituanos en 1262, y el duque de la zona, Boleslaw III traslado la ciudad y sus habitantes al pequeño pueblo Warszowa, el duque construiría un castillo y una iglesia de piedra, dando inicio de forma mas o menos oficial a la historia de la ciudad. En 1300 recibió su acta de ciudad y en 1376 tendría su propio ayuntamiento.


El nombre de la ciudad viene según la leyenda de un pescador llamado Wars, y de su mujer, Sawa que era una sirena. Según la leyenda, esta sirena es hermana de la sirenita de Copenhagen, que vivían en la desembocadura del Vistula, una se adentro en el mar Báltico y la otra río arriba. Cuando llego a la altura de lo que hoy es Varsovia, se dedico a liberar a los peces de las redes de los pescadores. Según la versión de la leyenda, o bien la capturaron y un pescador se apiado de ella y la libero, o un pescador la quería cazar para que dejara de arruinarle, pero al verla en sus redes se enamoro de ella. Sea como sea, el pesador la libero. Este le dio a ella una espada y un escudo para defenderse en el futuro. Dependiendo de la versión ademas se casan y se asientan en lo que es Varsovia. Ella prometió volver siempre que la ciudad estuviera en apuros. La sirena es el emblema de la ciudad desde el siglo XVII, con escudo y espada en sus manos.


La verdad que Varsovia es una ciudad muy bonita, bastante modernizada de cara a la Eurocopa de naciones de 2012 donde Polonia organizo el torneo con Ucrania, Una de las consecuencias mas llamativas de eso es la construcción del metro, la única ciudad polaca que lo tiene. Metro que es ademas muy cómodo, donde te dicen las paradas también en ingles, y que se uso nada mas llegar a la ciudad y cojer el metro en Mlociny hasta Ratusz, en un viaje rápido, nos encontramos a las puertas de Stare Miasto.


Avanzando por la calle Dluga según salimos del metro, recorremos ya los primeros metros de la parte vieja de la ciudad aunque ya se ve algo de digamoslo así, tiempos modernos, para ir poco a poco ir perdiéndose y ver los edificios bajos y que se ve que tienen muchos años, aunque aquí ya comentaremos, esta antigüedad no es como parece, tiene trampa. A mitad de la calle, junto a la Corte Suprema de Justicia, nos encontramos el monumento al alzamiento de Varsovia de 1944, esa batalla en la que el ejercito polaco buscaba liberar Varsovia antes de la llegada de los soviéticos. En este monumento nos encontramos tanto a gente entrando en las alcantarillas, que se usaron para desplazarse a salvo de los alemanes, con la bendición de un cura, y una parte que es la principal, donde vemos a un grupo de combatientes atacando. Destaca la recreación tan realista de las caras y armas.



Pero volviendo al paseo, cuando llegamos al final de esta calle y torciendo a la derecha, por la calle Freta, quedaros con este nombre, nos encontramos con una de las barbicanas de la muralla, o mas bien una de las entradas del casco viejo a través de su muralla.


Pero si en vez de girar a la derecha, lo hacemos a la izquierda, nos encontraremos con la casa de Marie Curie, esta casa que últimamente fue restaurada, ha recuperado su color original, pero antiguamente tenia una pintura en su fachada con los elementos que descubrió junto a su marido.



Pasando este paso, seguimos hacia adelante y ahora mismo si estamos ya en el Stare Miasto, y ya se ven las primeras tiendas de recuerdos y arte polaco. Si avanzamos enseguida nos encontramos con la Rynek Starego Miasta, o la plaza de la ciudad vieja, donde veremos ya los edificios antiguos en todo su esplendor, en una plaza donde hay terrazas por un tubo para poder descansar y tomar algo y en el centro hay una pequeña fuente con la estatua de la sirena en el centro. A unos pocos metros tenemos una fuente para beber de manivela, cosa curiosa verlo hoy en día.



En la plaza del mercado, en una de las casas, en su tejado, hay tres estatuas, se dice que en esa casa, había un basilisco, un animal mitológico que tenia cuerpo de gallina, y patas, cola y cabeza de reptil, y que tenia el tamaño de un gallo. Parece que no da miedo, pero tenia la facultad de transformar a la gente en piedra. El caso es que este basilisco estaba fastidiando al mercader que tenia el negocio en este edificio, hasta que ofreció una recompensa, que era dinero o la mano de su hija, un joven, mato al basilisco como hizo Perseo con Medusa y se caso con la hija. Hoy en día justo en la parte opuesta, hay un restaurante llamado Basilisco, no es muy recomendable ir allí salvo que se quiera comer muy barato sin importar la calidad.


Continuamos el paseo por la calle Swietojanska, y al final de la calle nos encontramos con una plaza que hace que nos paremos, estamos en el punto clave de la ciudad, esto es la plaza Zamkowy, reconocible por ser abierta y por la columna de Segismundo, a nuestra izquierda tenemos el castillo real, hogar de la familia real polaca


Esta columna, tiene una de las leyendas de la ciudad, y es que se dice que el dia que la espada de Segismundo III toque el suelo, sera el fin del mundo, aunque parezca mentira, esto ya ocurrio, durante la Segunda Guerra Mundial, cuando los nazis volaron por los aires la columna, pero los varsovianos dicen que la espada al ser curva, no tocaba el suelo en su punta. Tras la contienda, se restauro el monumento, pero la columna empezo a fallar y tuvo que ser cambiada por la actual. Ambas columnas, se encuentran en un lateral del castillo real y se pueden ver hoy en día.


Siguiendo el camino de la muralla, viendo lo que es el limite entre el casco viejo y lo que eran las primeras casas de la parte de afuera de la ciudad antigua, donde se puede ver el reloj de Segismundo, y la estatua de la pequeña insurgente o la Pommik Malego Powstanca. Llegamos otra vez a la calle Freta,  aquí, en su numero 4, nos encontramos con el Pod Barbakanem, un bar de leche o en polaco Bar Mleczny, se trata de los pocos residuos que quedan de la época soviética, son bares donde su menú se basaba en productos lácteos, y vendían también leche, de ahí su nombre, como por ejemplo los pieroguis, plato típico polaco, y que eran baratos para dar de comer a los obreros, todo ello bajo el apoyo del estado. El bar tiene la estética de un país socialista de los 60 o 70, cuatro azulejos y poco mas. Eso si los pieroguis, de carne, muy ricos, y los de arándanos, mas.


Desde allí nos volvemos a la parada de metro donde nos posamos, y nos vamos al museo de la independencia, situado en la avenida Solidaridad, es un pequeño museo donde vemos como Polonia se independizo, su papel en la I Guerra Mundial, las milicias que participaron en ella y el proceso de crear un país nuevo después de la guerra, con el conflicto con Rusia o el referéndum de Silesia de ser polaca o alemana. También vemos una serie de carteles desde la llegada de los soviéticos a dominar el país hasta la caída del socialismo, pequeño, pero por 10 zlotys bastante interesante.


Y de alli, al palacio de la cultura. Suena interesante, pero no es lo que uno se espera. Se trata del edificio mas alto de Polonia, un "regalo" que Stalin ordeno construir en 1953 para los polacos y que tuvieran un sitio para ir al teatro y al cine, y es que este edificio tiene varios teatros, cines en su interior, se celebran eventos, y fue la sede del Partido Comunista Polaco. En sus salones se firmo el Pacto de Vasovia. Hoy en día se puede hacer un tour por su interior, y subir hasta la ultima planta para ver las vistas, algo curioso es que se puede ver este pegote socialista rodeado de los nuevos edificios que el sistema de mercado ha erigido a su alrededor. Actualmente no es que goce de mucha popularidad, y con su pasado menos aun, y no es extraño cada poco que alguien abogue por demolerlo. Y al lado para mas inri esta el Zlote Tarasy, o terrazas doradas, un centro comercial con un diseño bastante bonito.



Justo al lado del Palacio, esta la calle Prozna, esta calle es famosa en su momento por ser la única donde estaba un edificio con recuerdos en forma de agujeros de bala, un superviviente de la guerra. Hoy en dia, totalmente restaurada, tiene un aire de calle de entreguerras bastante bonito, y ademas, posee las placas que adornaron esta calle desde el dominio imperial ruso, el independiente de entre guerras, la epoca sovietica y la actual


Si buscamos un paseo relajante, podemos ir al sur de la ciudad, el Lazienki Krolowskie es un parque enorme, y que permite ver en s parte central el monumento a Chopin, y en la parte mas cercana al río Vistula, o Wisla en polaco, el palacio sobre el agua, lugar de residencia del presidente polaco en verano. Allí cerca hay un pequeño anfiteatro que debe ser una gozada ver los conciertos porque esta el escenario sobre el agua. En los bajos del graderio hay una heladería que merece la pena pararse y tomarse uno.



De vuelta hacia el centro, a la calle principal de la ciudad, la Krakowskie Przedmiescie es el corazón comercial de la ciudad, y que desemboca ademas en la plaza del castillo real, la plaza Zamkowy. En el camino encontramos la estatua a Copernico, la Iglesia del sagrado corazón, donde se encuentra el corazón de Chopin, el palacio presidencial, la Universidad de Varsovia..una calle con muchas cosas que ver. Esta calle, cada poco tiene reproducciones de la visión de la ciudad del pintor italiano Canaletto que nos enseñan la calle en el siglo XVIII.


Una de las visitas mas atractivas de la ciudad es el palacio real, el que fuera el hogar de los reyes polacos desde que se trasladaron de Cracovia, es una visita obligada, donde se puedo ver no solo la sala del trono sino parte de las estancias donde hacia vida la alta nobleza polaca así como muchos de los cuadros de la obras de arte que la familia real polaca tenían en su haber.


Justo enfrente esta la calle Piwna, allí podremos ver una casa con unas palomas en el doncel de la entrada, y es que, allí vivió una de las pocas personas que pasaron toda la contienda de la Segunda Guerra Mundial en la ciudad, y que incluso sacrificaba el poco dinero que tenia en dar de comer a las palomas. Cuando acabo la guerra y los arquitectos soviéticos empezaron a reconstruir la ciudad en el doncel pusieron unas palomas para recordar donde se dice que vivía esta persona, buscando en parte darle algo de viva al casco viejo de la ciudad, y que son los que ademas pintan de colores las casas, dándoles el toque colorido de hoy en día.




A escasos metros tenemos la Catedral de San Juan de Varsovia, este templo tiene el honor de ser el lugar donde se proclamo la primera constitución en Europa, un año después de la americana. En su cripta ademas encontramos la tumba de Estanislao II, ultimo rey de Polonia, aunque casi que lo que mas llama la atención es el monumento s Estanislao Malachowski, hecho en roma y en mármol blanco. Una recuerdo a un político polaco que es interesante de admirar. En la parte trasera de este edificio, en su exterior, hay una campana, según dice la gente, si das cuatro vueltas alrededor de esta, se cumple el deseo que uno pide. El caso es que esta campana no tiene poderes, se trata de una campana de la catedral que los trabajadores que restauraban el edificio encontraron en esa parte, se trata de una campana de la catedral, y que se decidió dejar allí por simple decoración



En la plaza donde esta esa campana tenemos una casa con una fachada ridiculamente pequeña, se dice que esa casa pertenecio a un hombre que en durante la epoca de las pestes que azotaron a Europa, se ofrecio para enterrar los cadaveres debido a que vivia en la calle y era mayor, como este sobrevivio a la peste, por lo que con el poco dinero que la ciudad le dio lo invirtio en un terreno justo enfrente de cementerio donde trabajo. La trampa de la leyenda es que en el lugar donde supuestamente estaba el cementerio nunca existio, y que esa casa no es pequeña, lo que es pequeña es su fachada, pero su interior es muy grande, el porque de esto, es que antiguamente se pagaba un impuesto en funcion de la fachada que se tenia, a mas grande, mas dinero, por lo que tenemos a un hombre muy listo

En el angulo de la esquina, esta la fachada mas pequeña del mundo, se distingue por sus pequeñas ventanas

Al lado de la catedral tenemos la iglesia de los jesuitas, donde encontramos la estatua de un oso, se dice que es un hombre que en vida era altísimo y con mucho pelo y feo que tuvo la desgracia de enamorarse de una de las chicas mas guapas de la ciudad, y que todos los domingos iba a misa para verla en esa misma iglesia, hasta que un día descubrió que un domingo no habría misa, sino una boda, la de la chica de sus sueños, por lo que con el dolor, se transformo en piedra, y en la estatua del oso. Solo un beso de esa chica o la mas guapa de la ciudad, podrá devolverle la vida



Tras dar un paseo por el Stare miasto y comprar el preceptivo pin para la colección de escudos de ciudades que se visitan, y ver el parque de Multineldiamy fontain park, un pequeño paseo nos lleva hasta la iglesia de Santa Maria, pequeña pero muy bonita.


Tras reponer fuerzas y ver el cambio de guardia en el monumento al soldado desconocido,  nos dirigimos a una de las joyas mas modernas de Polonia, el museo Copernico, un museo interactivo donde te enseñan las leyes de la ciencia de una forma amena y divertida, aunque el museo esta mas orientado al publico infantil, pero no deja de ser una buena visita para perder un buen rato en el


Cerca del museo de Copernico nos encontramos con el museo de Chopin, se trata de un palacete conocido como el castillo de Ostrogski. Se dice ademas que en los sótanos de este castillo vive el pato de oro y que quien lo encuentre, tendrá que gastar una gran cantidad de oro en un día sin regalárselo a nadie, y que entonces sera rico toda su vida. Solo se sabe de una persona que lo viera, y que cuando solo le faltaba una moneda, se la dio a un soldado, por lo que perdió todo lo que había comprado, pero entonces comprendió que solo se puede tener las cosas trabajándolas. Sin embargo al pato lo podemos ver en una fuente en la parte trasera del edificio.



Y uno de los atractivos de esta ciudad es también el museo del alzamiento, el museo que durante su exposición nos describe como era la vida en la Varsovia ocupada por los alemanes y como se produjo el alzamiento hasta los días de la "liberación soviética". Ademas veremos muchas de las armas usadas en aquella época y una replica a tamaño natural de un Bombardero B-24 Liberator. Otro de los atractivos es caminar por las replicas de los túneles, no apto para gente aprensiva





Justo enfrente del Museo del Alzamiento, tenemos la plaza de la Unión Europea, un sitio donde podremos hacernos una foto con un cartel que dice Kocham Warsawie, o Te quiero Varsovia. Una buena idea para tener una foto original de una visita a la ciudad.



Y por ultimo, para los mas futboleros, se pueden ir al Narodowy Stadium, el estadio nacional de fútbol. Es un coqueto complejo deportivo que  se puede visitar, y que se ve que le han puesto mimo en que todos los puntos del graderio tengan una visión excelente del terreno de juego, ademas en sus exteriores en verano se monta un circuito de karts, y en invierno hacen una pista de hielo donde se puede patinar o jugar al curling.


Y hasta aquí la visita a la capital polaca, una ciudad que merece la pena visitar, y que su casco antiguo es patrimonio de la humanidad, pero ojo, es el único casco antiguo que esta en esta lista y que ha sido restaurado, y es que la II guerra mundial destrozo totalmente la ciudad, lo que hicieron los ciudadanos de Varsovia fue reconstruir tal como eran las casas de la ciudad, especialmente el Stare miasto, lo que es un gran esfuerzo, y que merece la pena admirar y visitar