viernes, 17 de octubre de 2014

Octubre del 34

Esta semana pasada se celebraba, aunque no de una manera muy efusiva, mas bien al contrario, el 80 aniversario de la Revolución de Octubre, donde varios territorios españoles, principalmente Cataluña y Asturias, se alzan contra el gobierno de la II República. Nos centraremos en lo acontecido en las tierras asturianas, que para es desde donde uno les escribe.


Poniéndonos en situación, empezaremos por una reseña social del momento, y es que en ese momento en la mitad de la etapa de la II República, el gobierno estaba en manos del radical Lerroux (un populista, salvando las distancias un podemos de la época) pero que gobernaba en apoyo de la CEDA, el partido de derechas del momento. En aquel momento, PSOE tenia menos diputados que la CEDA a pesar de tener mas votos, y todo ello debido a la reforma electoral votada y sacada adelante gracias al apoyo del propio PSOE.

Lerroux

La entrada en el gobierno de Lerroux de tres miembros de la CEDA, provoca que el PSOE y UGT empiecen a moverse para llevar a cabo una huelga revolucionaria con todos los partidos de izquierdas. El problema fue que salvo Cataluña, con la proclamacion de la Catalaluña federal y Asturias donde UGT y PSOE tuvieron el apoyo de comunistas y CNT, el resto del pais la huelga fue seguida por poca gente. Esta integración en los planes revolucionarios de la CNT, e incluso mas tarde también de los comunistas explica el porque del éxito de la revolución durante dos semanas mientras en otros sitios los focos de resistencia armada no tardaron en ser sofocados

Mapa de los acontecimientos de Octubre de 1934 en España

El plan de los revolucionarios era bastante simple, primero darse a conocer, segundo buscar la rendición pacifica de los cuarteles de la Guardia Civil y si esto no pasaba, tomarlo por la fuerza. Vale, pero para tomarlos por la fuerza se necesitan armas, y eso significa una organización clandestina para conseguirlas para no levantar sospechas. Esto se consigue robando las armas en pequeñas cantidades de la fabrica de armas de Trubia, y también trayendolas desde Eibar, a través de una red creada por el sindicato de trasporte de la UGT y Juventudes Socialistas, y la dinamita, fue robada directamente de las minas asturianas. Así, el total de armas, se calculan en 1.300 fusiles y 4 ametralladoras. La organización clandestina guardo las armas en 14 depósitos, 10 de los socialistas, 2 de los anarquistas y 2 de los comunistas.

Guardias Civiles posan con armas apresadas a los obreros tras el fin de la revolución

En todo este periodo ocurrió el incidente del vapor Turquesa, se trataba de un pequeño barco que trasportaba un alijo de armas, en una falsa operación de compra-venta de armas que tenia el destino falso de Etiopia. El plan, dirigido por Indalecio Prieto tenia como objetivo que la armas se descargasen en Andalucía para ser trasportadas a Madrid. La huelga campesina andaluza del verano del 34 provoca que se cambien los planes y se decida fondear en Muros del Nalon por estar menos vigilado. Sin embargo, la demora del capitán en descargar provoco las sospechas de la Guardia Civil y se registro el barco encontrando las armas y aunque no lograron que no se descargaran todas las armas, si impidieron un mayor rearme de los revolucionarios.

El vapor turquesa

Paralelamente a la organización para el rearme, había una de movilización, y para ellos, las juventudes socialistas organizaron un pequeño cuerpo de paramilitares, así como un pequeño entrenamiento de como es el terreno por parte de mineros y gente local y guías de montaña, todo ello para poder obtener una pequeña ventaja en lo que es el conocimiento del terreno.

Obreros atrincherados en Turon

Y con todos los preparativos listos, el dia 5, a las primeras horas de la noche, comienza la revolución, en las zonas de la cuenca del Caudal y Nalon los 23 cuarteles de la Guardia Civil son tomados rápidamente, y el cuartel de Manzaneda, también aunque con una pequeña resistencia, cuartel que era importante para la toma de Oviedo. La capital del principado no fue rendida de forma inmediata, y permitió a la guarnición poder atrincherarse, aunque la poca dotación, unos 1.000 hombres, no impido que la columna de mineros de Mieres, liderado por el que fue proclamado lider de la revolución, Ramón Gonzalez Peña, entro en el Ayuntamiento de Oviedo el dia 6, controlo la estación de trenes el dia 7, y la fabrica de armas el dia 9. Aunque los cuartes de Santa Clara y Pelayo no fueron tomados y los acuartelados se limitaron a resistir esperando los refuerzos.

Obreros paseando por Oviedo

Mientras, en otras ciudades el movimiento revolucionario también sucedió en otras partes de Asturias, en Gijón, no se asienta muy bien debido a la falta de armas, y el dia 10 la llegada de barcos gubernamentales con tropas de asalto provocan que tengan que llegar refuerzos de la zona del Nalon, en Siero y Grado se formaron también comunas, y lo mas curioso, en Luarca, la ciudad occidental mas grande del momento, no triunfo debido a que los lideres revolucionarios estaban detenidos. El dia 10 llega la aviación gubernamental, fundamental para ayudar a la resistencia carbayona. Ademas de los bombardeos, se lanzan periódicos donde se informa del fracaso de la revolución de octubre y donde se informa que solo Asturias resiste. Aun así, los revolucionarios ponen toda la carne en el asador, con las fabricas de armas a trabajar a toda pastilla y organizando tropas, unos 30.000 efectivos, en su mayoría mineros y trabajadores.

Plano de los enfrentamientos en Oviedo

El ministro de Guerra para acabar con los revolucionarios de Asturias llama a los generales Franco y Goded, que llaman a la legión y tropas regulares de Marruecos, asi como contar con dos acorazados, el Cervera y Jaime I para bombardear nucleos urbanos como paso con Gijón. El despliegue se haría en cuatro frentes, el del sur, tras pasar por Pajares, dirigidos por el general Bosch y Balmes, son detenidos por 3.000 mineros en Vega del Rey, pero el uso de artillería y la colaboración de la Guardia Civil impiden que triunfen los revolucionarios. En Gijón desembarco la legión y los regulares africanos que acaban tomando la ciudad debido mas a la huida de la población que por la eficacia militar, aunque hasta el dia 16 habría combates. Otro frente entraría por Galicia en dirección Trubia y el cuarto por el este asturiano que fue detenido por los blindados que tenían los mineros en La Felguera.

Tropas africanas desfilando por Gijón

La llegada de los gubernamentales, unido a la intensidad de los bombardeos, hace que empiece a cundir el desanimo en Oviedo a partir del dia 10. El dia 11 por la noche se disuelve el Comité obrero y esto permite a las tropas gubernamentales entrar en la ciudad. Al contrario de lo que podría parecer, los obreros se retiraron hacia las cuencas de forma ordenada. Un nuevo comite obrero llamado Comité Revolucionario Provincial formado por socialistas y comunistas intento resistir en la ciudad pero fue inútil, el dia 13 Oviedo era totalmente tomada por los regulares de Yagüe y los legionarios, si bien los actos de saqueo y violaciones por parte de estos ya habían empezado el dia 10 con su entrada en la ciudad.

La fabrica de armas de La Vega en Oviedo

La resistencia en las cuencas fue dirigida por Belarmino Tomas, desde Sama, este hombre, figura del socialismo asturiano, pasaría a la historia no solo por su participación en esta revolución, sino por los famosos belarminos, la moneda que acuño durante la Guerra Civil para la "República Socialista Asturiana". Sea como fuere, este hombre fue uno de los que votaron a favor de la rendición de los obreros tras ver como las tropas de Balmes entraban en Mieres. Para negociar la rendición en un primer termino mandaron al teniente de la Guardia Civil Torrens para entrevistarse con el General Lopez Ochoa. Mas tarde en una segunda reunión ya lo haría personalmente Belarmino.
Un belarmino

Los términos de la rendición fueron aceptados rápidamente, y eran entrega de armas, prisioneros, excepto el comité revolucionario, a cambio de que no hubiera tropas regulares ocupando Asturias. El acuerdo no gusto nada a los Generales Yagüe y Franco y menos al gobierno de Gil Robles, partidarios de una represión mas dura. No todos los obreros se entregaron, muchos huyeron a los montes y otros aunque si aceptaron la rendición escondieron partes de las armas

El general Yagüe

A pesar del fracaso de la revolución, si dejo esta varias cosas interesantes de ver, como fueron las comunas, al mas puro estilo comuna de Paris de 1871, la idea era comenzar desde abajo para ir haciéndose con el poder. Así, tras la llegada al poder en 1933 de la CEDA, los comités revolucionarios empezaron a organizarse, pero dando una importancia a la organización militar. Poco a poco la organización fue perfecta a nivel regional, aunque dependiendo de la ciudad tenia sus peculiaridades. Por ejemplo en Mieres tuvieron guardia urbana, llamada la Guardia Roja. En La Felguera, el comité fue anarquista, abolieron la propiedad privada, colegios religiosos tomaron minas y factorías, aunque no abolieron totalmente el dinero, que se dejo solo para comprar carne, tabaco y vino (los vicios). Al principio no hubo problemas, pero según la CNT debido a los pocos escrúpulos de alguna gente, impusieron un racionamiento de provisiones

Belarmino Tomas

En Gijón también estuvo la CNT, aunque la revolución duro poco, debido a lal falta de armas, los anarquistas se limitaron mas a organizar el racionamiento de alimentos (en el barrio del Llano trabajaron hasta 100 personas para ello), y a limitar el saqueo de tiendas, llegando incluso a fusilara los que fueran pillados in fraganti. En Sama, los comunistas aunque tuvieron resistencia de la guardia civil, el comité siguió permitiendo dinero y la vida normal. También hicieron vida normal en Trubia, con la salvedad que la fabrica de armas paso a manos de los obreros. En Grao, el sistema soviet que se impuso fue el que mejor funciono de todas las ciudades en cuanto a temas de abastecimiento.

Propaganda lanzada por el gobierno

Aun así, todos tenían una serie de leyes, especialmente contra saqueos y para facilitar el aprovisionamiento de alimentos. A pesar de mantener un orden en las zonas revolucionarias, hubo gente que actuó al margen que se tomo la justicia por su manos respeto con algunos que consideraban no socialistas. También hubo represión por parte de los revolucionarios, en Sama se ejecutaron a cuatro guardias civiles, aunque lo que mas llamo la atención del pais fue el fusilamiento de 34 clérigos y 8 seminaristas. En Turon también fueron asesinados 6 clérigos, el ingeniero-director y dos trabajadores de confianza de la empresa propietaria de la Hullera de la zona, y todo ello debido a la exaltación de la gente tras volar por los aires el cuartel de la Guardia Civil de Turon con dinamita para vencer la resistencia de los siete guardias allá apostados.jefe de la fabrica de la zona. A dia de hoy el numero de victimas es aun indeterminado, aun así se estiman 1.100 muertos, 2.000 heridos en las filas revolucionarias y 300 muertos en las fuerzas de seguridad. Y eso que todavia hoy dependiendo del historiador las cifras suben entre mucho o poco.

Los barcos gubernamentales en Gijon

De las propiedades materiales, la ciudad de Oviedo que centro las luchas es la mas damnificada, con los edificios emblemáticos quemados y destruidos, como el actual edificio histórico de la Universidad de Oviedo que de aquella era una biblioteca y archivo, el teatro campoamor, y el uso militar de la catedral de Oviedo por parte de los revolucionarios hace que acaben volando la Camara Santa y que mas tarde los regulares marroquíes robaran reliquias que llevaban en Oviedo desde la época del Reino Astur.

La pared que fue volada de la cámara santa de la Catedral

Ya cerrando el capitulo de la Revolución, las tropas gubernamentales no se cortaron lo mas mínimo en reprimir a las fuerzas obreras, los primeros los Guardias Civiles, comandados por Lisardo Doval Bravo que se cobro venganza contra aquellos que mataron a varios de sus compañeros, Los generales Yagüe y Lopez Ochoa permitieron que las tropas regulares africanas saquearan y violaran en Oviedo, si bien es verdad que llego un punto en el que Lopez Ochoa comenzó a fusilar a soldados gubernamentales en vista de que la situación podía escaparsele de las manos, como paso con tropas regulares, pero no así con legionarios que mataron y mutilaron a 24 trabajadores en Carbayin. Todo ello llego a propiciar que una serie de parlamentarios británicos investigasen estos hechos ante la permisividad de Lerroux y su gobierno y que ante la amenaza de elevar las quejas a un plano internacional cesaron las ejecuciones y torturas a presos. Aun así, esto no impidió que se ejecutara a el Sargento Vazquez, quien entre muchas cosas voló un camión con 32 guardias civiles y a Jesús Argüelles Fernández, un dirigente obrero con el curioso mote de Picalatu.

Obreros presos por la Guardia Civil

La revolución no trajo a pesar de su fracaso un animo de arreglar las cosas, menos aun, ya que ambos bandos siguieron encerrados en su caparazón hasta que la cosa reventó dos años mas tarde en el Alzamiento del 16 de julio en el ya imparable camino hacia la Guerra Civil. La suspensión de garantías constitucionales, la disolución de ayuntamientos de izquierdas y la represión provoca un resentimiento que sera guardado hasta la guerra. También es verdad que el gobierno no tenia otra forma de proceder, y mas teniendo en cuenta que también se alzo Cataluña si bien la represión fue rápida ya que los intentos secesionistas de Compayns no estaban apoyados por la burgesia catalana. Pero es cierto que a pesar de que los obreros no eran unos santos, las tropas gubernamentales no actuaron bien, pero teniendo en cuenta que uno de los generales al mando, Yagüe, protagonizo un curioso acto de represion en Badajoz en la guerra civil, donde prisioneros socialistas fueron toreados y ejecutados en una curiosa corrida de toros, no deja de dar buena cuenta de lo que paso, pero aun así la represión a mano de hierro, solo frenada, ya de forma tardía por Lopez Ochoa, consiguió el efecto contrario, que se sublevaran no solo contra el alzamiento militar de 1936 sino contra la propia II República.


Aun así, la revolución del Octubre asturiano no fue mas que un pequeño ensayo de lo que acontecería solo dos años después, la guerra civil. Pero eso ya es otra historia que ya trataremos en su tiempo


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