jueves, 27 de agosto de 2020

La Guerra Polaco Sovietica IV

Los rusos habian avanzado en poco mas de un mes tanto en Polonia que ahora estaban a las puertas de la capital. Un caramelo que parecian tener en sus manos. En esta entrega, veremos que paso con los rusos y porque no lograron entrar victoriosos en Varsovia


La Guerra Polaco sovietica

El milagro

El impulso ruso de Julio parecía que iba perdiendo ahora fuerza, mientras había arrasado durante un mes en todos los frentes que tenia con Polonia, al comienzo de agosto todo parecía ralentizarse. Buddiony que se había propuesto liberar Galitzia de los burgueses polacos se encontraba parado en su esfuerzo por las defensas polacas. Una de las causas del parón se debía a las largas líneas logísticas del Ejercito Rojo. Para el 1 de agosto se calcula que la cifra de personas en el ejército era de 1 millón. Pero de ellos, solo los 355.000 destinados a Galitzia y los 402.000 eran considerados boyets, es decir, hombres para luchar, el resto, eran yedoki o bocas, es decir, intendencia y de ellos dependían todo. El problema era atravesar toda la llanura rusa hasta Polonia en tiempo para llevar los suministros y comida, y esta no estaba llegando a tiempo siempre.
Pero tampoco iba bien en la faceta política, el Polrevkom estaba fracasando, y es que estaba teniendo mucha resistencia por parte de la población civil para asentarse. Lenin llego a telegrafiar que si hacia falta se destruyera propiedades de manera agresiva y que debían hacer más caso a Dzierzynski, el cual no convenció a sus compañeros para que hicieran caso a Lenin. La oposición a la colectivización de la tierra preocupaba a Dzierzynski, el cual quería abordarla una vez estuvieran ya Varsovia instalados


¡Campesino! El terrateniente polaco te quiere esclavizar. ¡Eso nunca ocurrirá!

Sin embargo no todo eran malas noticias para los rusos, el propio Dzierzynski escribiría a Lenin sobre la situación a sus ojos de la situación antes del salto definitivo a la toma de Varsovia, el punto que según los rusos haría ya terminar la guerra:
“Los agricultores están alejados de la guerra y se resisten a la movilización. Las masas trabajadoras de Varsovia están esperando la llegada del Ejército Rojo, debido a la falta de liderazgo y el reino de terror no están actuando activamente. El partido Socialista esta llevando a cabo agitaciones para la defensa de Varsovia. Hombres y mujeres están siendo reclutados por millares para trabajar en las defensas. Se está usando alambre de espino y hay rumores de barricadas en las calles. Para aumentar el temperamento guerrero de la población, los polacos han lanzado una avalancha de llamamientos, en los que dicen que de un poderoso golpe será suficiente para repeler al cansados y debilitado Ejército Rojo. Se han formado brigadas de choque por mujeres. Los voluntarios, son principalmente los hijos mimados de la burguesía y la inteligencia, se están comportando desesperadamente.
En general, en los círculos gobernantes hay un ambiente de depresión. Los artículos e los periódicos sobre el comportamiento de la Entente están llenos de ironía y reproche. Todos los cardenales, arzobispos y obispos polacos han pedido ayuda al episcopado del mundo entero, describiéndonos como anticristo”.

Tukhachevsky estaba muy contento sobre la marcha de sus planes, ya que todo estaba yendo tal cual planeo. A pesar de todo, tenía sus dudas en cuanto a un elemento que no estaba del todo completo en su hoja de ruta, y es que el ejercito polaco en la línea de defensa entre los ríos Bug y Bezarina no fue destruido. Su plan se podía ver frenado porque si todo hubiera ocurrido tal cual planeo, ahora disfrutaría de una superioridad numérica que no gozaba al principio de la campaña. A pesar de todo, aun contaba con una ventaja material tanto de terreno como de moral, ya que la de los polacos estaba por los suelos.




La situacion en agosto de 1920

Tukhachevsky que movía sus ejércitos hacia Varsovia, se disponía a atacar por el norte la ciudad, el único problema es que estaba forzando a sus hombres, con marchas a veces de hasta 25 kilómetros diarios. La idea seria tomar la fortaleza de Modlin al norte de la ciudad con el XV ejército y con el III y el XIV atacar la ciudad por la parte este, tomando el actual distrito de Praga. El IV ejercito estaría en el norte y de necesitarlo podría atacar por el norte o rodear la ciudad de necesitarlo.
Lo mas curioso en este plan de batalla es que cuando se acercaban a la ciudad, en la batalla de Chłem en el cadáver de un oficial polaco muerto encontraron el plan de Pilduski para evitar el ataque ruso, pero Tukhachevsky pensó que era demasiado bueno para ser verdad, por lo que decidió seguir con su avance planeado sin ningún cambio. En este plan, Piłduski tenia en cuenta todos los ejércitos menos el IV, lo que hizo pensar sobre una treta al comandante ruso. Se encontraba también ahora Tukhachevsky con el miedo de que Piłsudki pudiera organizar una buena defensa de la ciudad de Varsovia tal como escribiría en sus notas, ya que lo veía como un comandante que gran autoridad y carisma que podía levantar los ánimos de los polacos y hacer más difícil la conquista en caso de que variaran el plan y se enteraran los polacos. Esas fueron algunas de las razones por las que no dio crédito a los planes encontrados que eran los oficiales.

Ayuda, todo para el frente, todos al frente

Por el lado polaco todo estaba pendiente de un hilo, no solo estaban en la última línea de defensa, pues si caía la capital, caería Polonia, sino que el dinero que tenían para rearmarse se había acabado. Los americanos ante la petición de crédito ponían de condición que se usara en fines civiles, los británicos y franceses se excusaban que hasta que no hubiera un buen gobierno en Polonia no darían más dinero. Sin embargo el general Weygand pensó que si no había dinero para comprar, podían acudir a la fuente de las armas que estaría dispuesta a venderlas, para ello buscaron los depósitos de armas alemanas que estaban desmantelándose. Y la idea fue aceptada. La mayoría de los arsenales estaban almacenados en Francia. El material adquirido era más que suficiente al menos para parar la ofensiva sobre la capital según cálculos del alto mando polaco.

La hipocresía de la Liga de las Naciones: “Con una mano ofrece paz a Rusia, con la otra da armas a los polacos”

Pero se presentó un nuevo problema. Los ferroviarios alemanes impidieron la circulación de los trenes por terreno alemán a pesar del visto bueno del gobierno alemán para ello. La vía marítima también fue descartada por la huelga de los estibadores de Danzing. Al final, y tras presiones, diplomáticas y la intervención de la policía alemana y algún que otro freikorp logran que los trenes puedan avanzar.

Otro problema era el de tener manos suficientes para portar las armas. Para ello la Rada Obrony Panstwa llamo al reclutamiento de voluntarios:
“¡La patria os necesita! Todos los buenos hombres capaces de portar armas son llamadas a unirse al ejército. La nación entera debe resistir sólida, como un muro inamovible. Esta en nuestro esfuerzo hacer que la ola de bolchevismo se rompa. Con unidad, concordia, trabajo incesante de todos lograremos el objetivo. ¡Por la victoria! ¡A las armas!”

Cartel aparecido en las calles de Varsovia antes de la batalla: ¡Quienquiera que sea polaco, que se encargue de tu bayoneta!

Antes de la batalla de Varsovia, el reclutamiento tuvo un gran éxito. El partido Socialista polaco formó un batallón de trabajadores para defender la capital, el Robotniczy Pułk Obrony Stolicy. El 4 de agosto, con la formación del comité de defensa de la ciudad, se organizan todos los voluntarios que se presentaron. El único problema de todos estos voluntarios, y que también tenía el ejército, es que la disciplina era pobre. En agosto la deserción se castigaba con la muerte, independientemente del cuerpo al que pertenecieras.

Para la defensa de la ciudad todo se planeo durante la noche del 5 al 6 de agosto. En el palacio de Belvedere, Pilduski recibe al general Rozwadowski, el cual haría ver al general sobre la importancia de usar el rio Wieprz, a 25 kilómetros de Varsovia y en vista de esto, Piłsudki decidirá dejar libre las defensas próximas al rio Bug. A la mañana del 6 de agosto, el propio Rozwadowski firmara la orden 8358/3 con la que se haría el despliegue de las fuerzas polacas para este momento decisivo.

A las armas

La orden del 6 de agosto creaba 3 nuevos frentes, el norte, desde el pueblo de Pułtuck a orillas del rio Narew hasta la localidad de Deblin a orillas del Vístula estaría a las órdenes del General Haller, con un mando sobre 156.000. Cerca de este frente estaría el general Sikorski con el ala izquierda preparada para poder ayudar a Varsovia si fuera necesario. En lo correspondiente a este sector, lo que sería el área de Varsovia, los generales Latinik y Roja, con la reserva del general Zeligowski protegerían el perímetro de la capital.


El general Haller con su ejército azul

El sector central, con 116.000 desde Deblin hasta la localidad de Brody en Galitzia estaría bajo mando directo de Piłsudki. Las fuerzas principales de este sector estarían dirigidas por el general Smigły-Rydz, cubierto por sus alas por los generales Skierski en el sector izquierdo y por la derecha por Zielinski.



La situación de tropas para la batalla

El sector sur, mucho mas disperso que los anteriores, estaría protegido por el sexto ejército del general Jedrzejewski, era el menos numeroso, solo 26.000 que estaba asistido por la caballería del coronel Rommel y el ejercito ucraniano del general Pavlenko. El objetivo de este grupo seria la defensa de Lwów y que el ejercito ruso pudiera unirse a los que pudiera asediar Varsovia. Su mando estaría en la ciudad de Puławy.

El plan de Piłsudki no era malo, pero no tenia en cuanta el despliegue del IV ejército ruso cerca de Varsovia, y es que el problema es que los primeros días de agosto tuvieron un mal tiempo y ninguna de las fuerzas aéreas pudieron despegar para poder reconocer el terreno, por lo que los planes de ataque de ambos ejércitos se hicieron con los informes de la caballería y a la vieja usanza, por lo que no sabían de este ejército. No obstante, el plan era arriesgado, pero es que los rusos hicieron todos los movimientos tal como querían los polacos para que su plan tuviera éxito.

Pero el mayor problema del plan de Piłsudki era el de la organización de las tropas, no solo estaba el factor cansancio y moral, ya que casi todas las tropas estaban cansadas de hacer retiradas y de luchar por casi 5 semanas. Además muchas de ellas debían cambiar su mando y trasladarse entre 150 y 300 kilómetros. El IV ejército polaco fue el que más se movió, desde el norte hasta Puławy para quedar con el mando directo de Piłsudki, que estaba como loco de irse del ambiente opresivo de Varsovia, cosa curiosa porque muchos de sus soldados le veían como la figura que les daba esperanza, sin embargo el se encontraba todos los días con quejas y trabas por parte de los políticos.


Matar al bolchevique

Solo dos días después, el 8 de agosto, Tukhachevsky da la orden para tomar Varsovia. Aquí empezaran un poco los problemas para los rusos, mientras el general Kamenev le pedía cambiar el plan de batalla porque sabía que los polacos se estaban reagrupando pero no donde, pero su sugerencia fue desoída, y mientras, la petición de también Kamenev de que los ejércitos sur fueran transferidos a las órdenes de Tukhachevsky , fueron desoídas también por Stalin y Yevgorov, que estaban al mando de ellos. Stalin argumentaría que Tukhachevsky estaba perdiendo el sentido de la realidad y no estaba planificando bien la campaña y se estaba plegando a las órdenes de Moscú, que no entendía la realidad de la contienda a cientos de kilómetros de donde ocurría. Razón no le faltaría a Stalin.

El día 12 de agosto debía ser el día que Varsovia debería ser tomada según los planes de Tukhachevsky, pero no fue así, pero si el día que ya empezaron los combates. Y todo se libraría en cuatro frentes, cerca de la frontera contra Prusia, los ríos Wkra y Wieprz y el rio Vístula. Por supuesto las defensas mas elaboradas estaban en el último sector, con líneas de trincheras que llegaban a estar a 20 kilómetros de la capital. También eran los mejores armados, con 730 ametralladoras 192 piezas de artillería y una compañía de tanques. Todo ello en un frente de 17 kilómetros de longitud, lo que hacía una concentración de fuego y fuerzas totalmente parecidas a la de las guerra de trincheras de la I Guerra Mundial

Por la tarde de ese día, los primeros combates acontecerán en torno al pueblo de Radzymin, cuando la 21 División del III ejercito llegara a las afueras del pueblo, aunque no será hasta el día siguiente, el 13 de agosto cuando bajo el fuego de artillería polaco los rusos tomen el pueblo. La retirada de los polacos en ese sector hizo creer que los rusos estaban avanzando hacia la capital por ese camino. Haller solicito ayuda, y se le concedió, una serie de refuerzos bastante limitados para que recuperara el pueblo al día siguiente.

El día 13 sin embargo no empezaría muy optimista, los cuerpos diplomáticos de Varsovia son evacuados a Poznan. Los únicos en no abandonar la capital serán los italianos, teniendo ordenes de no abandonar al gobierno polaco, así como el legado papal, que era arzobispo de Lepanto, que tanto el como su cuerpo de ayudantes tenían el pensamiento de que era su deber parar las hordas del anticristo. También se quedó la misión interaliada que aunque manifestó su idea de quedarse, vieron como las ruedas de sus coches fueron pinchadas. El gobierno polaco se quedó, más que nada porque Poznan era territorio del partido de Roman Dmowski, que había sido expulsado de la Rada Obrony Pawnsta, y se temía que pudieran atacar a los miembros del gobierno.


El monstruo bolchevique trae asesinatos, conflicto y destrucción a Polonia. Aquellos que quieran asegurar la paz para la Patria, que se unan a las tropas inmediatamente!

El sector del rio Wkra era el que presentaba mas problemas para su defensa, al general Sikorski se le otorgo un ejercito compuesto de retales de todo tipo, entre sus elementos estarán desde voluntarios que no sabían ni disparar, hasta cañones de la época napoleónica. Tenía también algunas divisiones bastantes mermadas por los combates, y la mejor brigada que tenía, la siberiana del coronel Rumsza, equipada espléndidamente con fusiles americanos y japoneses, estaba cansada de viajar desde ese lugar perdido del mundo para llegar a combatir por Polonia. Sin embargo tenían la ventaja del terreno. El rio Bug alcanzaba aquí hasta 300 metros de anchura en unos terrenos pantanosos difíciles de vadear, además tenían el Vístula a sus espaldas y aunque el Wkra en verano era poco más que un arroyo, su cauce era una trinchera. Además, alrededor de Modlin había 6 fortalezas.

Sin embargo, aunque pudieran parecer los mas débiles decidieron atacar y no esperar al enemigo, el día 14 con la brigada siberiana en punta, vadean el Vístula, y se dirigen a Ciechanów. Aquí cargan contra las tropas rusas en la ciudad, que entran en pánico, queman la estación de radio y dejaran atrás los códigos de encriptado y planes de ataque rusos. El problema del ataque era que Sikorski no sabía de la existencia del IV ejército ruso. También lograra recuperar Radzymin, con una lucha incruenta con combates a bayoneta calada. Sin embargo al final del día, a pesar de tener una posición de ventaja, había partes del ejército polaco en problemas, como los hombres del general Krajowski que estaban rodeados en Płock y los rusos habían tomado puestos claves que les hacían amenazar Modlin.

Trinchera polaca durante la batalla de Varsovia

Las noticias por la tarde del día 14 eran de caos, Haller no sabía del éxito de Sikorski, y todo era pesimismo en la capital. Corrían rumores de que a las afueras de la ciudad se veían ya patrullas de cosacos, lo que solo aumentaba la sensación de descontrol. Haller y Rozwadowski mandan una serie de telegramas a Pilduski para que entrara en acción y les ayudara. Él les contestaría que su ofensiva empezaría en menos de 24 horas. Pilduski creía que su aparición en el campo de batalla descolocaría a los rusos, que ahora se encontraría además en una pinza, por lo que entrarían en pánico. Lo que no sabían los habitantes de la capital era que miembros de la organización del POW habían colocado suministros como munición y granadas para atrapar a los rusos en fuego cruzado en las calles de Varsovia. Pilduski tenía planeado todo para su llegada.

Movimientos de batalla

La noche del 14 fue tensa, y el día 15 es cuando se decidiría todo. Sikorski había resistido pero se encontraba en una mala situación aunque no tan crítica como podía esperarse porque los rusos seguían ignorando su posición. Aunque el 15 por la mañana los rusos vuelven a tomar el pueblo Radzymin, sin embargo el avance es parado y el pueblo es tomado de nuevo por la tarde. El avance ruso para intentar tomar Modlin también será rechazado e incluso en ambos asaltos se usan tanques para parar a los bolcheviques.. En la población cercana de Minsk Mazowiezki los rusos son rechazados el día 15 de entrar en la ciudad. Esa noche fue relativamente tranquila, no hubo ningún ataque y la inteligencia polaca no informaba de movimientos inesperados para atacarlos.

Corría el rumor entre las filas polacas que se había aparecido la Virgen para ayudarles, lo que si era verdad es que la moral polaca había cambiado, cosa que notaban los rusos, en su diario el comandante de la 27 división de rifles de Omsk, Viktov Putvna, escribía que la moral polaca y su actitud no era la misma que la mañana, cuando estaba por los suelos. También es verdad que había ocurrido el famoso hecho de la muerte del cura Ignacy Skorupka. Que fue muerto cuando crucifijo en mano dirigía una carga de polacos contra los rusos. Su muerte fue usada por la propaganda polaca, y tuvo éxito, porque dio ánimos a los soldados. También está la situación de la radio rusa, la obtención de las claves por la inteligencia polaca les permitió no solo obtener información de sus movimientos sino que al hacer emisiones siempre a las mismas horas boicoteaban las trasmisiones rusas con audios del génesis en latín y aves maría.

Al día siguiente en una comunicación entre Sikorski y Haller y Rozwadowski estos dos últimos le piden que se retire. Sin embargo Sikorski les dice que no, aunque la posición que tenía era mala y la defensa del rio Wrka era muy débil, sostenía que era lo mejor quedarse en sus puestos, ya que si se movería, haría que los ejércitos rusos fueran tras el para aniquilarlo. Él podía parar al ejército más cercano, el III. Esa misma mañana Sikorski atacara a las filas rusas. Mientras, por detrás, Modlin era atacada por los rusos, causándoles graves problemas para defenderlo. Sin embargo los rusos estaban desesperados y lograrían hacerse con la fortaleza pero a costa de muchas bajas.

Un poco mas al norte, en Płonsk, los polacos intentaban defender la ciudad, con la presencia de solo unos pocos voluntarios de Pomerania y un grupo de marineros parecía que era cuestión de tiempo que cayeran en manos del IV ejército ruso. Sin embargo, a pesar del aviso de ayuda de Sikorski no tenían muchas esperanzas. Cuando los primeros ataques estaban produciéndose, la llegada del primer regimiento de caballería ligera hizo que los rusos huyeran de la ciudad. Aun así se produjo algún combate entre las caballerías en la plaza del mercado de la ciudad dando lugar a una imagen bastante curiosa.


Solo el ejército lograra salvar el país

A pesar de la defensa exitosa de Płonsk, la situación seguía siendo mala. Si los rusos se rehacían y contraatacaban harían que tuvieran que retirarse y ello provocaría una masacre. La ayuda debería venir de tres divisiones que aun estaban frescas, su único problema, en palabras del primer ministro Wytos era: “muchos de estos soldados no tienen siquiera un uniforme completo, solo una chaqueta o una camisa que no suele ser de su talla. Están no obstante todos bien armados, y charlan animadamente y se muestran confiados en la victoria. Solo se quejan de que no tienen calzado y que algunos han caminado desde Kiev descalzos, y algunos solo tienen una tira de cuero como calzado. Muchos tienen los pies en sangre y con llagas supurantes”.


Grupo de voluntarios polacos

A pesar de todas las dificultades, la ayuda de estas tres divisiones fue decisiva, que junto con la llegada de la 17 división de Poznan, hicieron que el ejercito ruso al final tuviera que retirarse y así quedar ya Płonsk salvada. Tukhachevsky escribiría: “Parecía que el destino del V Ejercito polaco estaba sellado. Su destrucción tendría un efecto decisivo en todas las operaciones. Pero los polacos son afortunados. Su V ejercito se salvó. Con completa impunidad y con sus flancos amenazados por cuatro divisiones de infantería y dos de cosacos. Y ahora atacan a nuestro XV y III Ejércitos. Es monstruoso pensar que es lo que ha ayudado a los polacos, no solo a avanzar entre ambos ejércitos, sino también a expulsarlos” La suerte es un factor que influye en las batallas, y a Tukhachevsky se le parecía acabar ahora tan cerca de la presa que queria cazar.

Y mientras, Piłsudki que desde su cuartel de Puławy estaba al tanto de todo lo que ocurría en Varsovia. Y como había prometido, se puso en marcha el día 15 con 5 divisiones hacia la capital. La idea era cerrar el cerco contra los rusos, ahora ya era una carrera para ver quien llegaba primero a su objetivo, a escapar del cerco o a cerrarlo. Piłsudki lanzo su propio ataque, comenzando por el rio Wieprz. Con 27500 hombres, 950 jinetes, 461 ametralladoras y 90 piezas de artillería era un refuerzo considerable para expulsar definitivamente a los rusos, y lo hizo de manera eficaz, barriendo los restos de Varsovia que huyeron a la línea que ocupaban desde Chłem hasta Białystock. El avance de Piłsudki se pararía en Luków el 17 de agosto.


Plano de los movimientos finales de la batalla de Varsovia

Una de las razones para el triunfo de las fuerzas polacas es el hecho de la falta de coordinación entre los ejércitos del norte y del sur, así la falta de ayuda de los ejércitos de Budyonny y Tukhachevsky facilita las cosas a los polacos. Trostky escribiría que Stalin no podía tolerar el éxito de Tukhachevsky y quería entrar en Lwów al mismo tiempo que se tomaba Varsovia, según él, Stalin estaba librando su propia guerra. Sin embargo Stalin entendió la guerra mucho mejor que los miembros del Politburo en Moscú y Trostky o Tukhachevsky. Lo que el georgiano entendió era que el frente sur era algo secundario, lo que importaba era la defensa de Rusia y su revolución y proteger y anexionar Ucrania, autentico granero de Rusia. La batalla de Brody el 29 de julio con bastantes bajas y con unas líneas de suministro bastantes largas le hizo ver que todo debería ser tomado y asentado con tiempo y que Polonia podía esperar y lo que paso los días siguientes lo demostró.

Con el frente sur parado, el resultado de todas las operaciones de los días 12 al 18 de agosto fue el alejar el peligro ruso de Varsovia y devolver la guerra al frente cercano a la frontera con Prusia. La invasión a Polonia había sido rechazada. Lo peor de los rusos es que habían perdido 66000 soldados como prisioneros de los polacos y 44000 cruzaron la frontera con Prusia para ser internados en Alemania, unas pérdidas que no podían ser recuperadas. Además las líneas de aprovisionamiento tal como se quejaba Stalin eran largas e ineficientes, el ejército se encontraba cansado y el no ver la victoria de tomar Polonia era un golpe moral muy duro para los rusos y estaban ahora psicológicamente en el punto opuesto de cuando comenzó julio.

Banderas sovieticas capturadas en la batalla

Otro de los factores de la victoria polaca, así como de la consiguiente estrategia de ataque, es que los polacos lograron interceptar comunicaciones de radio, y no solo descifrarlas y también interferir en ellas. Muchas veces mandaban mensajes cifrados con instrucciones erróneas, o volvían a usar claves antiguas, que el receptor del mensaje no conservaba ya y no podía descifrar. . Por supuesto, esto son cosas para excusar el fallo de Tukhachevsky. El único que con el tiempo defendió al general ruso fue Trostky, pero solo con el ánimo de atacar a Stalin. Pero también hay que decir que Tukhachevsky hizo punto por punto lo que los polacos, y especialmente Piłsudki pensaban que haría y por eso también lograron derrotarlo.

Sin embargo el general polaco tampoco se libró de las críticas, la principal era, y sigue siendo, que el plan no fue diseñado por el. Aunque en realidad, la ayuda aliada en la semana previa a la batalla de Varsovia estaban más preocupados en si deberían de evacuar el país ante lo que parecía la caída más que previsible de la capital. El embajador británico recibió la negativa directa de Lloyd de no abandonar la ciudad. Llegando a decir que: “no sé quién me disgusta más, si los polacos, los bolcheviques o Lloyd George”. En cuanto a la misión interaliada tampoco ayudaron mucho. Sus comandantes los generales Carton de Wiart y Radcliffe se les ocurrió la feliz idea de ir con su coche a la tierra de nadie cerca de Modlin, donde fueron atacados primero por cosacos y después por polacos pensando que eran comisarios bolcheviques, escapando por poco en ambas ocasiones.

En cuanto al resto de los altos mandos de la ayuda militar tampoco es que haya aportado mucho, el general francés Weygand llego a reunirse con Piłsudki para asumir el mando de las tropas polacas el 24 de julio, pero ante la replica del polaco de “¿cuántas divisiones me aporta usted? Desistió de su intento. El problema de Weygand es que sus consejos eran contradictorios, en julio propuso defender la línea del río Bug, para a principios de agosto retirarse al Vístula. Weygand era un general de corte defensivo y eso podía influir en que diera opiniones diferentes, pero también es verdad que no tenía todas las noticias sobre el frente, y eso ayudo a que sus relaciones en el consejo de defensa fueran malas, siendo marginado en las conversaciones ya que se llegaba a hablar solo en polaco en su presencia. Para más Inri, sus relaciones con Rozwadowski, el jefe de esa comisión, eran peores que las que tenía con Piłsudki.

Maximiliane Weygand

Weygand se dedicó entonces a ser asistente de Sikorski, donde le ayudo a ver las ventajas del río Wkra. Con todo esto, y tras volver a ser marginado en la reunión del 18 de agosto, pidió su traslado de vuelta a Paris. Deprimido por todo no entendió porque en Varsovia en su despedida se le condecoro con medalla de la Virtuti Militari el 25 de agosto. Tampoco entendió porque en Cracovia al día siguiente se le agasajo con una cena en el ayuntamiento por parte del alcalde y de la corporación municipal. Y mas extrañado estaría cuando al llegar al Gare l´Est en Paris bandas de música le recibieron y allí mismo el residente Millerand le condecoró con la Legión de Honor. Weygand era el considerado vencedor de la batalla de Varsovia, era el quien había diseñado el plan que triunfo y expulso a los rusos.

La razón de esto es bien sencilla y como siempre es política. Desde el momento en el que la capital estaba a salvo, la prensa del Partido Nacional Demócrata polaco, los enemigos de Piłsudki, a través de su periódico Rzeczpospolita iniciaron la campaña para quitarle méritos al general polaco. Con la campaña de Cud nad Wisla, o milagro en el Vístula, lograron calar la idea en un país católico que gracias a la intervención divina de la patrona y reina de Polonia, la Virgen de Czestochowa, que había confundido con su presencia a los rusos para ayudar a los polacos en la toma de Radzymin se pudo ganar la batalla. Y si Dios intervino en la batalla, difícilmente podría haber sido Piłsudki quien ganara la contienda con sus planes. Por parte del gobierno francés, el hecho de que el embajador polaco en Paris diera la versión de que Weygand había planeado todo les encanto, sino de que coincidiera con un momento patriótico como el de la canonización de Juana de Arco le vino de perlas para una campaña electoral con un uso del catolicismo que les sirvió de mucho.

El milagro en el Vístula

Gracias a esto Francia se había convertido en el protector de Polonia, y daba la imagen de que había hecho mucho más que Reino Unido, teniendo en cuenta además que Llyod George se marchó de vacaciones a Lucerna el 15 de agosto y que no hizo declaración alguna sobre la victoria polaca. Además, curiosamente había logrado salvar una posible crisis ya que los días previos de la batalla se oían rumores de declararle la guerra a Rusia en caso de que Varsovia cayera, y eso provocaría cambios en el gobierno, o incluso del propio gobierno. Curiosamente Lloyd no salvo a Polonia, sino que Polonia le salvo. Irónicamente tendría que dimitir dos años más tarde por algo parecido, la ayuda militar a Grecia en su guerra contra Turquía y también la Home Rule irlandesa.

Otro gobierno que obvio la figura de Piłsudki fue Italia, a través de su presidente Giolitti se felicitó a Polonia por la victoria pero no al general. Estaba claro que nadie fuera de Polonia creía que hubiera sido Piłsudki quien ideara el plan de batalla, se dudaba de su lealtad, nadie lo veía como un patriota polaco, sino como alguien que cambiaba de lealtades para obtener poder, ya que había estado en el partido socialista el cual abandono, y que luchara en la Gran Guerra contra la Entente y ahora estuviera obteniendo su ayuda no gustaba en muchos círculos de poder. Curiosamente Lenin y Lloyd George tenían la misma idea sobre el general Piłsudki, curiosamente el Pravda y el Morning Post compartían temática sobre él.

Por tanto la leyenda de que el plan de batalla fue obra del general francés Weyland y su ejecución de la mano divina calaron pronto. El general francés ayudo voluntariamente a todo ello olvidándose del asunto y negándose a hablar sobre su etapa en Polonia. Solo en sus memorias escribiría al respecto: “La victoria fue polaca, el plan polaco, el ejército polaco”

Tumbas de soldados polacos caídos en lla batalla de Varsovia en el Cementerio de Powązki


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